La obligación del uso de mascarillas en el transporte público de España está provocando algunos enfrentamientos entre quienes cumplen y quienes incumplen la ley. El 30 de septiembre, presumiblemente, hubo otro episodio de este tipo en el suburbano de Barcelona. Una decena de jóvenes montó una trifulca en la línea 9, dirección sur, después de que uno de los viajeros les recriminara su comportamiento contra las medidas sanitarias impuestas para frenar la pandemia de coronavirus.

Según un vídeo colgado en redes sociales, los guardias de seguridad mediaron en el asunto y terminaron reduciendo a varios de los infractores. La grabación, llevada a cabo por uno de los vigilantes, muestra cómo se produce una discusión en el interior de un vagón y cómo, de repente, se pasa a la violencia física. No se logra distinguir ni la parada ni el origen.

Varios guardias se enfrentan directamente a tres de los implicados, que oponen resistencia tanto dentro como fuera del convoy. En el andén son reducidos mientras algunos permanecen dentro y se escuchan gritos de algunos testigos. Entre los que forman parte de la pelea se observa una coincidencia en los uniformes.

Tal y como han reproducido algunos medios, se trata de trabajadores del almacén logístico de Amazon, situado en el polígono Mas Blau de El Prat de Llobregat, en la conurbación de Barcelona.

«Algunos utilizaron sus botas con refuerzo en la puntera, pensadas para proteger a los empleados que las llevan, para patear a los compañeros vigilantes», han declarado fuentes del metro de Barcelona al periódico El Español.

Se produce este episodio poco después de que se expedientara y se separase de manera cautelar a dos vigilantes por empujar con violencia a un hombre sin mascarilla en la misma ciudad y de que proliferen los mensajes sobre infracciones de este tipo en el transporte

ADN Sindical, sindicato mayoritario del sector de la seguridad privada, ha lamentado en este mismo medio de comunicación que «una vez más, tengan que ser los compañeros los que desactiven un incidente que se tendría que haber saldado con una simple multa».

Este tipo de enfrentamientos «dan mala imagen al sector», según el sindicato, que urge a Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), gestor metropolitano de transporte, a «activar los 100 interventores que tiene en plantilla y que, desde el principio de la pandemia, mantienen un perfil muy bajo».

Las redes sociales han mostrado principalmente su apoyo a los trabajadores, recordando sucesos como el apuñalamiento de un joven en Madrid por afear esta conducta. También ha habido quien ha tachando de «indignante» algún otro caso de «desproporción» en la reacción de los miembros de seguridad. TMB lleva días insisitiendo en el uso de la mascarilla y recordando que algunas estaciones cuentan con gel desinfectante y venta de mascarillas.

(Sputnik)

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