Este martes 20 de octubre, el filósofo y analista político Miguel Ángel Pérez Pirela analizó los últimos eventos de la campaña electoral estadounidense, asunto que situó en relación con los comicios generales que se desarrollaron en Bolivia el pasado 18 de octubre, en los que resultó vencedor por amplio margen el Movimiento Al Socialismo (MAS), pese a las triquiñuelas de las que se valió Washington, por intermedio del gobierno de facto de Jeanine Áñez y de la Organización de Estados Americanos (OEA), para impedir el regreso de las fuerzas de izquierda al país andino. 

En el criterio del experto, el hecho que en Estados Unidos se esté desarrollando una campaña electoral en la que el actual mandatario, Donald Trump, pretende reelegirse y que ha estado signada por la pandemia, una política exterior errática, severas crisis sanitaria y económica y el propio Trump habiendo padecido COVID-19, tras meses de subestimar al virus, impidieron que el país centrara su interés en Bolivia, lo que a la postre acabó beneficiando al pueblo boliviano. 

A lo anterior, sumó la masiva participación, que acabó funcionando como la mejor garantía para impedir la consolidación de los planes injerencistas en ese país y demostró, por otra parte, que a través del sufragio es posible revertir situaciones harto adversas como las que vivió Bolivia, tras once meses de padecer un gobierno de facto amparado por la Casa Blanca. 

Trump en picada y lo salpican los escándalos

Pérez Pirela es de la opinión que hay que seguir detallada y atentamente el proceso electoral en los Estados Unidos, toda vez que, muy lamentablemente, muchas veces, el destino de los pueblos de América Latina depende de los designios de los inquilinos de la Casa Blanca. 

Un primer rasgo de este tramo de la campaña, que estimó necesario resaltar, es que en la procura del voto latino, hoy en el centro del debate político estadounidense, ambos aspirantes, pero particularmente Donald Trump, se han dedicado a atacar a diversos países de América Latina, muy especialmente a Venezuela. 

Esta estrategia ha estado dirigida específicamente a los votantes residentes en Florida, un estado clave en el que Trump debe imponerse, si aspira a reelegirse cuatro años más. 

Empero, la ya golpeada imagen del gobernante-candidato recibió un duro revés, luego de que se hicieran públicas las deportaciones secretas de venezolanos que su país habría estado haciendo, con la cooperación de Trinidad y Tobago. 

Así las cosas, en opinión del analista criollo, la revelación de este escándalo no solamente haría que Donald Trump pierda en el voto popular, sino que le sería virtualmente imposible repetir el milagro que le otorgó la victoria en el 2016: ganar en los colegios electorales. 

La denuncia la formalizó la organización no gubernamental Refugiados Internacionales, que en un comunicado aseguró que el presidente estadounidense mantenía una política de deportación de venezolanos, usando a países fronterizos como Trinidad y Tobago. El pasado 16 de octubre, el senador demócrata Robert «Bob» Menéndez, la hizo pública, añadiendo que la ruta a través de Trinidad y Tobago pretendía esquivar la normativa dictada por Washington, en la que se impide la salida de vuelos desde cualquier punto del territorio hacia Venezuela.  

Según Refugiados Internacionales, el Enviado Especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliot Abrams, reconoció que su Gobierno había continuado con «algunas deportaciones» hacia la nación suramericana. 

En el documento también se subraya que la complicidad de Trinidad y Tobago en estos actos, en tanto ese Estado debería negarse a cooperar con cualquier deportación forzosa. 

La suspensión de vuelos desde Estados Unidos hacia Venezuela se produjo luego de que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro rompiera relaciones con Washington, tras el reconocimiento de Juan Guaidó como «presidente interino» que hiciera la administración Trump en enero de 2019, acotó el filósofo.

Dada la relevancia del voto latino para esta elección, los demócratas, con la mira puesta en el voto venezolano, le han pedido a Trump que otorgue a los venezolanos el Estatus de Protección Temporal (TPS), un mecanismo migratorio que regularizaría el estatus legal de miles de ellos y les permitiría trabajar con garantías jurídicas. 

No es casual, en su juicio, que los demócratas hayan destapado el escándalo de las deportaciones de venezolanos, puesto que indubitablemente afectará el voto latino a favor de Trump en Florida. 

Por si el escándalo de las deportaciones masivas de venezolanos fuera poco, Trump sumó puntos negativos para su campaña, llamando «idiota» al epidemiólogo Anthony Fauci, reconocido experto en enfermedades infecciosas y acaso «es uno de los poquísimos asesores serios» con los que todavía cuenta el gobernante, a quien además amenazó con despedir.

En contraste con Trump, Fauci goza de amplia popularidad y reconocimiento, un hecho que ya ha causado arrebatos de ira al actual inquilino de la Casa Blanca, pues hace algunas semanas se quejó porque el científico era más popular que él, siendo su empleado.   

Las desacertadas e infelices declaraciones se sucedieron luego de que Fauci dijera en una entrevista que «no le había sorprendido en lo absoluto» que el mandatario se contagiara de la COVID-19.

Ofendido, el primer mandatario estadounidense lo acusó de «ser un desastre» y de «soltar bombas» cada vez que aparece en la televisión. 

Para Miguel Ángel Pérez Pirela, lo que ha hecho el epidemiólogo es tratar de corregir y matizar las sandeces y despropósitos que ha proferido Trump en relación con la pandemia, que han incluido barbaridades como el sugerir a la población que se inyecte o ingiera desinfectantes o blanqueadores para tratar la COVID-19. 

Literalmente, Trump dijo: «La gente dice: ‘Déjennos en paz’. Están cansados. La gente está cansada de escuchar a Fauci y a todos estos idiotas. (…) Si lo escucháramos, tendríamos 700.000 (u) 800.000 muertes». 

Para Miguel Ángel Pérez Pirela, lo que parece es que Trump «perdió la cabeza», pues «no cabe duda que uno de sus talones de Aquiles» es su pésima gestión de la pandemia, y si hay alguien que ha tratado de lavar su imagen pública respecto a este tema, ése ha sido Anthony Fauci. 

Contra todo sentido común, continuó, Trump no solo lo llama idiota, sino que lo culpa de las muertes por COVID-19, subrayando, además, que si no han habido más, ha sido gracias a él. 

De su lado, Fauci expresó su frustración porque en una de las cuñas de campaña usaron una frase suya sacada completamente de contexto, para hacer parecer que felicita a Trump por la gestión que ha hecho de la pandemia. 

«Yo no respaldo públicamente a ningún candidato político, y nunca lo haré. Y van y me meten en un anuncio de campaña. Me pareció indignante», reclamó el asesor de salud. 

La radiografía de las encuestas a tres semanas de los comicios

En la última semana, distintos analistas advirtieron un giro religioso en el discurso del presidente-candidato, lo que es indicio de que está «a la caza» de votos evangélicos y para ello, de acuerdo con esas fuentes, estaría «recuperando el discurso más religioso que Estados Unidos haya conocido en 100 años», comentó el también director de LaIguana.TV. 

Los reveses de Trump se acumulan, pues tras su lamentable actuación durante el debate presidencial del 30 de septiembre, Biden logró acaparar una ventaja de 14 puntos porcentuales en la intención de voto nacional, frente a los 9 que tenía antes del intercambio.

La estrategia de Trump, en parecer del analista venezolano, era reducir esa ventaja de aproximadamente 9 puntos, pero no funcionó y si bien su equipo se está concentrando en reducir la ventaja a menos de dos dígitos –ahora mismo, en promedio, Biden le superaría por nueve puntos–, estima que ya le  queda muy poco tiempo para acortar la brecha. 

De acuerdo con un promedio de intención de voto elaborado por el portal Real Clear Politic con base en distintos sondeos, Joseph «Joe» Biden mantiene una ventaja de 9 puntos sobre el republicano, pese al triunfalismo de este último, exacerbado después de haber superado exitosamente la COVID-19.

No obstante, esta pronta recuperación –menos de tres días– hizo que muchos pusieran en entredicho que padeció la enfermedad. Así, este evento, lejos de beneficiar a Trump, lo ha perjudicado electoralmente.

Las fuentes compiladas por Real Clear Center indican que la ventaja de Biden oscila entre ocho puntos, como sugiere un sondeo de The New York Times y 16 puntos, como afirma la cadena CNN. 

En 2016, las encuestas ofrecían un panorama mucho más disputado entre Trump y Hillary Clinton, que solamente gozaba de una ventaja de dos puntos porcentuales.

Empero, recordó el filósofo, pese a ello, Clinton superó ampliamente a su contendor en el voto popular –más de tres millones de votos–, pero no logró hacerse de los votos de los colegios electorales. 

Votaciones anticipadas, el próximo debate presidencial y más acusaciones

En Miami (Florida), el Departamento de Elecciones confirmó que se estima que unas tres millones de personas acudirán a votar entre el 19 de octubre y el 01 de noviembre.

Para ejercer su derecho, los interesados deberán acudir a cualquiera de los 33 centros electorales que el ayuntamiento de la ciudad dispuso e inclusive pueden sufragar en alguno de los 22 centros dispuestos en el condado vecino, entre las 7 a.m. y las 7 p.m. 

El voto postal no es ajeno a las dinámicas electorales dentro de los Estados Unidos, pero Trump, al corriente del tamaño de la cuesta que tendría que remontar, lo ha cuestionado sistemáticamente, con el propósito, estima Pérez Pirela, de usarlo como excusa para cantar «fraude», si finalmente pierde en noviembre, mientras que su contendor, Joseph «Joe» Biden, lo defiende.  

El Departamento de elecciones de Miami explicó, asimismo, que las personas pueden portar los colores de su candidatos y aseguró que en los centros electorales habrá voluntarios destinados a convencer a los votantes indecisos. 

Por la polarización, las autoridades anunciaron que implementarán un plan especial para proteger los centros electorales.

La llamada votación anticipada comenzó en más de 20 estados y ya han votado 25 millones de personas, tanto en las urnas como a través del correo, lo que representa el 18% de todos los votos emitidos en 2016. En virtud de esta alta participación temprana, se estima que en estos comicios del 3 de noviembre concurrirán unas 150 millones de personas, que representarían la tasa de participación más alta en cualquier elección desde 1908.

Por otro lado, en este momento toda la atención está puesta en el venidero debate presidencial, con el que se pretende direccionar el voto indeciso, pero con el pobre desempeño de los candidatos durante el primer debate, los organizadores apagarán los micrófonos para evitar las interrupciones.

Los aspirantes dispondrán de dos minutos para responder la pregunta del moderador, tras lo cual se sucederá una discusión a micrófono abierto sobre el tema. Luego del anuncio, Bill Stepien, jefe de campaña de Trump, acusó a la comisión de estar parcializada por Biden. 

Este debate, que debía ser el tercero, será el segundo y último, puesto que la segunda fecha prevista inicialmente, hubo de suspenderse debido a la negativa de Biden a participar en un debate presencial y a la de Trump a que se hiciera virtual.

Trump interrumpió a Biden 71 veces en el primer debate y Biden lo interrumpió a él 22 veces, según el conteo del portal Axio.

Como paliativo a la ausencia de un segundo debate, los contendores optaron por participar en emisiones televisivas simultáneas en cadenas contrarias y solamente allí fue posible escuchar de ellos algunas propuestas. 

Pese a los múltiples ataques recibidos, Trump ha hecho lo propio y se ha empleado a fondo en unas acusaciones que involucran a Hunter Biden, hijo del candidato demócrata. 

Específicamente, salió a la luz que mientras «Joe» Biden ejercía como vicepresidente de Barack Obama, Hunter pertenecía a la junta directiva de una empresa ucraniana, una labor por la que cobraba una abundante cantidad de dinero. 

Lo anterior representa un evidente conflicto de intereses y Donald Trump y su equipo están dispuestos a sacar toda la ventaja que sea posible de ello, acotó Pérez Pirela, pues inclusive el mandatario anunció que si los medios no le piden explicaciones a Biden por estos hechos, él lo hará, en su calidad de presidente de los Estados Unidos. 

Comentario al cierre: El racismo y el menosprecio contra el pueblo boliviano por parte de periodistas españoles

Haciendo referencia a un artículo publicado por la agencia de noticias RT, Pérez Pirela leyó algunos extractos de los comentarios xenófobos, racistas y discriminatorios que profirieran los periodistas españoles Alejandro Entrambasaguas y Hugo Pereira, luego de que Luis Arce se impusiera en las elecciones de Bolivia. 

Entre otras cosas Pereira dijo que «en Bolivia hay una gran masa de la población que es ignorante, que no está al tanto de las noticias de política, de economía, etc.», a lo que Entrambasaguas respondió: «Yo creo que sí, de eso no me cabe absolutamente ninguna duda, porque el votante medio del Movimiento al Socialismo es un votante con un nivel intelectual nulo, prácticamente inexistente, ya no te digo cultural, no, no tienen prácticamente nivel».

Intentaron, asimismo, comparar los perfiles de los votantes de Unidas Podemos con los del MAS y Entrambasaguas continuó destilando ofensas: «El votante medio del partido de Evo Morales no tiene nada que ver con el votante medio que tiene aquí Podemos. Aquí, quieras que no, todo el mundo sabe lo que es un teléfono móvil, sabe lo que es internet, pero la mayoría de gente que ha votado a Evo Morales es gente que vive en el campo, gente que no sabe lo que es un teléfono móvil, no sabe lo que es internet y mentalmente no tiene absolutamente idea de prácticamente nada».

El indignante evento generó la reacción del exembajador de Bolivia en la Organización de las Naciones Unidas, Sasha Llorenti, quien respondió directamente a los racistas a través de su cuenta en Twitter: «¡Esto es inadmisible! Racismo, discriminación, ignorancia y colonialismo. Hablan de ‘civilización’ y ‘cultura’ y que el ‘votante medio del MAS es un votante con un nivel intelectual nulo’ ¿A este tipo de personas llaman periodistas en España? ¡Esto es imperdonable!». 

«Les dolió el huracán de votos que los bolivianos garantizaron para que el MAS volviera al poder», tras las nefastas acciones del gobierno de facto de Jeanine Áñez, concluyó el experto.

Libro del día

«Biodiversidad y recursos naturales venezolanos para el mundo: del siglo XV al siglo XIX», de la autoría de Pedro Cunill Grau, publicado por el sello editorial El Perro y La Rana, como parte de la Biblioteca de los Consejos Comunales. 

(LaIguana.TV)

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