Estados Unidos superó este domingo los 225.000 muertos por la covid-19, según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins, en un momento de repunte en los contagios y mientras la Casa Blanca admite que el país no podrá «controlar la pandemia» del todo.

Pasadas las 13:30 en la costa este de EEUU (17:30 GMT), el contador de fallecimientos en el país que elabora esa prestigiosa universidad ascendió a 225.061 muertes, mientras que el de contagios superó los 8,6 millones.

La cifra de muertos en EEUU es muy superior a las registradas en los siguientes países con más fallecidos por la covid-19: le sigue Brasil, con 156.903 muertes; la India, con 118.534; y México, con 88.743, de acuerdo con Johns Hopkins.

La barrera de las 225.000 muertes se sobrepasó después de que Estados Unidos registrara este viernes un récord diario de nuevos contagios de covid-19, con más de 85.000 en apenas 24 horas, mientras que el sábado rozó esa marca con 83.178 casos más, según datos de Johns Hopkins.

El nuevo repunte de casos en Estados Unidos afecta sobre todo al medio oeste y a los estados que atraviesan las Montañas Rocosas, incluidos algunos territorios que serán clave en las elecciones del 3 de noviembre, como Wisconsin u Ohio.

El jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, afirmó este domingo que Estados Unidos «no va a controlar la pandemia» porque la covid-19 «es un virus contagioso», pero sí espera conseguir «vacunas, terapias y otras formas de mitigarla».

Sus comentarios, durante una entrevista con la cadena CNN, suponen un cambio respecto a su tradicional postura de minimizar la gravedad de la crisis.

Sin embargo, poco después, en un mítin en Nuevo Hampshire, el presidente Donald Trump volvió a insistir en que Estados Unidos está «pasando página» a lo peor de la pandemia.

Este sábado, Trump atribuyó el repunte de contagios al número de pruebas que se hacen en su país, y consideró «estúpido» que se sigan haciendo tantos tests de covid-19, porque eso «da algo de qué hablar a los medios de comunicación» antes de las elecciones.

Los expertos no están de acuerdo con el argumento de Trump de que los casos suben simplemente porque se hacen más tests: esa lógica no tiene en cuenta que el porcentaje de pruebas que dan positivo ha subido más de un punto porcentual desde comienzos de octubre, hasta el 5,8 % actual.

(Agencias)

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