El nuevo vicepresidente de Bolivia, David Choquehuanca, llamó este domingo 8 de noviembre al pueblo boliviano a la unión y a superar el racismo, el individualismo, el odio y las diferencias en pro del equilibrio y el desarrollo del país plurinacional.

«Nuestra revolución es la revolución de ideas, es la revolución de equilibrios, porque estamos convencidos de que para cambiar la sociedad, el gobierno, la burocracia y las leyes, debemos cambiar como individuos. (…)  El cóndor levanta vuelo, solo cuando su ala izquierda está en perfecto equilibrio con su ala derecha», manifestó Choquehuanca durante su primer discurso tras ser juramentado en el cargo.

Aseveró que el poder debe ser utilizado para ayudar al pueblo y para la defensa de sus derechos. “Ya no más persecución a la libertad de expresión, ya no más judicialización de la política, ya no más abuso de poder. El poder tiene que ser para ayudar, tiene que circular”, precisó.

Igualmente, enfatizó que el Gobierno boliviano, encabezado por Luis Arce, impulsará la lucha contra todo sometimiento y opresión colonial «venga de donde venga».

«No buscamos enfrentamiento, buscamos la paz. No somos de la cultura de la guerra ni de la dominación, nuestra lucha es contra todo tipo de sometimiento y contra el pensamiento único colonial patriarcal», subrayó.

Asimismo, aseveró que no habrá más impunidad y que se garantizará la justicia ante los delitos contra la intolerancia, la violación de los derechos humanos y contra la Madre Tierra.

«La justicia debe ser verdaderamente independiente, pongamos fin a la intolerancia y a la violación de los derechos humanos y de nuestra Madre Tierra. El nuevo tiempo significa escuchar el mensaje de nuestros pueblos y sanar heridas», agregó.

A continuación las frases más impactantes del discurso de Choquehuanca:

Comparto nuestro pensamiento. Es una obligación comunicarnos y dialogar. Es un principio del Vivir Bien. Los pueblos de las culturas milenarias y de la vida mantenemos nuestros orígenes desde el amanecer de los tiempos.

Los hijos hemos heredado una cultura milenaria que comprende que todo está interrelacionado, que nada está dividido, que nada está fuera. Por eso nos dicen que todos vayamos juntos y nadie se quede atrás. Que todos tengan todo.

Que el bienestar de todos es el bienestar de uno mismo, que ayudar es motivo de crecer, que renunciar en beneficio del otro nos hace sentir fortalecidos. Unirnos y reconocernos en el todo es el camino del ayer, hoy, mañana y siempre.

Ayllu no solo es una organización de sociedad, sino es un sistema de organización de vida de todos los seres, de todo lo que existe y fluye en equilibrio en nuestro planeta o Madre Tierra.

El pensamiento originario fue sistemáticamente sometido al pensamiento colonial. Mas no lograron apagarnos, estamos vivos. Somos de Tiwanaku, somos fuertes y como la piedra, somos k’ala wawa.

Todos los pueblos somos de la cultura de la vida que despertamos nuestro larama. Larama es igual a rebelde con sabiduría. Hoy Bolivia y el mundo vive una transición que se repite cada 2.000.

Vivimos un nuevo sol y una nueva expresión en el lenguaje de la vida, donde la empatía y el bien del otro sustituyen al individualismo egoísta, un tiempo donde los bolivianos nos miremos iguales. Unidos valemos más.

No se consiguió cambiar la naturaleza del poder, pero el poder logró distorsionar la mente de los políticos. El poder puede corromper y es muy difícil modificar la naturaleza del poder, pero es un desafío que sumiremos.

Los bolivianos debemos superar la división, el odio, el racismo, la discriminación entre nosotros. Ya no más persecución a la libertad de expresión y judicialización de la política. Ya no más abuso de poder, el poder debe ser para ayudar.

La justicia debe ser verdaderamente independiente, pongamos fin a la intolerancia y a la violación de los derechos humanos y de nuestra Madre Tierra. El nuevo tiempo significa escuchar el mensaje de nuestros pueblos y sanar heridas.

(LaIguana.TV)

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