El Observatorio de Conflictos, Paz y Derechos Humanos del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) reportó que durante el curso del año 2020 se han registrado 251 asesinatos de líderes sociales, entre ellos dirigentes de las juntas de acción comunal.

Esto significa que, en promedio, según las cifras de Indepaz, cada semana mataron a seis defensores, siendo Cauca (84 asesinatos) y Antioquia (26) los departamentos más afectados.

Los liderazgos que más se han visto atacados han sido los campesinos-comunales, especialmente los relacionados con reclamación de tierras y con la implementación de la sustitución de cultivos, con el asesinato de 62 líderes campesinos desde el 2016 hasta el 2020.

De acuerdo con el reporte de Indepaz, en la lista de los departamentos más afectados destacan además de Cauca y Antioquia, el de Nariño (25), Putumayo (17), Valle del Cauca (13), Norte de Santander (12), Huila (11), Córdoba (10), Chocó (9) y Bolívar (7).

En el documento se subraya que se logró detectar que los indígenas son el sector más afectado por los asesinatos que durante los 11 meses del año han ocurrido prácticamente cada semana.

La investigación de Indepaz contabilizó las muertes violentas por grupo social de liderazgo determinando la afectación grave que ha generado.

En ese orden, indígenas (90), campesino (70), comunal (28), cívico (24), afro (15), sindical (8), líderes del Programa Nacional Integral de Cultivos de Uso Ilícito (6), Lgtbi (4), Ambiental (3), Social Minero (3).

En otro informe, ahora del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC), se reportó que las muertes por violencia política en Colombia aumentaron un 80 por ciento en octubre pasado.

«Persiste el alto riesgo de seguridad para las personas que ejercen actividades de poder, representación o ampliación y construcción de poder al interior de las comunidades», advirtió el CERAC al comparar la cifra con los 10 homicidios registrados en septiembre frente los 18 de octubre, según las cifras de la entidad.

El documento detalló que el mes pasado, además de los asesinatos, cinco personas resultaron heridas, 29 fueron amenazadas y una fue secuestrada.

Las víctimas de las agresiones principalmente fueron dirigentes de Juntas de Acción Comunal y activistas políticos regionales, atacados en los departamentos de Antioquia, Cauca, Cundinamarca, Chocó, Huila, Nariño y Norte de Santander.

El promedio mensual de muertes durante enero y octubre fue de 16 asesinatos, un aumento del 45 por ciento respecto al mismo periodo de 2019, explicó el CERAC.

(teleSUR)

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