Masacres, manifestaciones, paro nacional, catástrofes naturales, COVID-19 y crisis económica son el coctel de problemas de gran magnitud que sufre Colombia y que ni los medios de comunicación de ese país ni tampoco la prensa internacional quieren mostrar al mundo.

En su programa Desde Donde Sea, Miguel Ángel Pérez Pirela abordó el tema de Colombia, a propósito del desarrollo de una huelga de importantes sectores laborales, y la continuación de las matanzas y asesinatos de líderes sociales, calamidades a las que se han sumado ahora los destructivos efectos del huracán Iota en el archipiélago de San Andrés y de las torrenciales lluvias en Norte de Santander, departamento fronterizo con Venezuela.

El filósofo y comunicador comenzó el recuento por la huelga, una manifestación convocada por el Comité Nacional de Paro, que es secundada por numerosas organizaciones sociales, sindicales, indígenas, estudiantiles, de mujeres, afrocolombianas, productores campesinos y agrarios.

“La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) manifestó que en este paro se va a exigir el diálogo con todos los sectores sociales, se reivindicará la protección a la vida; la democracia y la paz. Exigen al Gobierno que se inicie la negociación del pliego de emergencia presentado en junio pasado, resumido en los seis puntos que contienen las necesidades más sentidas de los colombianos. También solicitan una renta básica, salud, matrícula cero para los estudiantes de las universidades públicas y subsidios para los estudiantes de las universidades privadas”, reseñó.

“Ante la ruptura del Gobierno de Duque con los movimientos sociales, con los cuales, dicen ‘ni dialoga ni negocia’, ha sido imposible continuar buscando vías de entendimiento. El paro es también un respaldo a las comunidades de Providencia, San Andrés, Chocó, Guajira, Antioquia y demás afectadas por la emergencia climática pues creen que las promesas de recuperación se quedarán en palabras. También piden que no se difame más la lucha sindical, por la paz, el medioambiente y la defensa de los derechos humanos”, explicó.

El lema fundamental de la protesta es “Por vida, paz, democracia y negociación del pliego de emergencia”. Los organizadores del paro consideran que la Administración de Duque «ha entrado en una muy preocupante deriva autoritaria» debido a que, en su opinión, el mandatario «hace trizas los acuerdos de paz, permite la presencia de tropas de EEUU en el territorio nacional y burla los fallos de las cortes», con referencia a las maniobras legales de varias instituciones del Estado que culminaron con la libertad inmediata otorgada al expresidente Álvaro Uribe, verdadero mandatario detrás del gobierno colombiano, añadió.

La huelga conmemora el primer aniversario de una protesta similar. En esa ocasión, los coordinadores de la movilización se reunieron por única vez con el presidente colombiano, quien planteó la posibilidad de un diálogo ampliado con otros miembros del gabinete. Esta propuesta fue rechazada por el comité, por lo que se cortaron los acercamientos. A partir de ese momento, en las sucesivas actividades de protesta no ha habido una comunicación directa con Duque. Recientemente, la Minga indígena se desplazó durante varios días desde el suroccidente del país hasta la capital colombiana para intentar sostener un encuentro con el mandatario que nunca llegó a producirse. “En realidad, salió corriendo, tal como lo mostramos en una emisión de este programa dedicada a la Minga”, acotó Pérez Pirela.

Entre las demandas está la situación de los trabajadores del campo, a quienes la pandemia les ha causado la pérdida de su producción e ingreso, y la necesidad de la aprobación por parte del Ejecutivo de la propuesta legislativa de destinar una renta básica a nueve millones de familias colombianas vulnerables.

“Es evidente que en Colombia ha ido desapareciendo el Estado social por lo que la pandemia ha dejado a muchas familias sin la posibilidad siquiera de comer”, enfatizó.

No se prevé que dicho enfoque cambie en el futuro inmediato. Los convocantes del paro también consideran deficitario el monto de 26,5 billones de pesos (unos 7.000 millones de dólares) destinado a la inversión social dentro del presupuesto nacional para 2021, que alcanza los 314 billones de pesos (casi 82.000 millones de dólares). “Los números demuestran claramente lo que se dice: de 314 billones de pesos, solo 26,5 billones serán para inversión social”, subrayó.

Violencia paramilitar

La mezcla explosiva para la sociedad colombiana tiene otro ingrediente que, lejos de disminuir, está cada vez más fuera de control: la violencia paramilitar. Al respecto, el moderador leyó un despacho noticioso muy revelador.

“Un panfleto con fecha del pasado 16 de noviembre ha circulado en redes sociales y entre algunos vecinos del Bajo Cauca antioqueño, en el que los Caparros, un grupo paramilitar, aseguran que impondrán toque de queda en la región. La medida, que según consultados busca generar temor en la comunidad, se efectúa luego de que las Fuerzas Militares dieran de baja al ‘comandante y líder Emiliano Alcides Osorio Macea’, según se lee en el panfleto, quien era conocido como Caín, jefe del Bloque Virgilio Peralta Arenas”.

A juicio de Pérez Pirela, esta es una nueva evidencia de que el Estado colombiano no gobierna en extensas zonas del territorio neogranadino.

“No debemos perder de vista que  el paramilitarismo es el origen de las masacres, una modalidad criminal de la que Colombia ha registrado 74 casos durante 2020, cifra que ya duplica a la del año anterior, cuando se perpetraron 36 de estos crímenes. Van 600 asesinados desde que se inició el gobierno de Duque y casi mil desde la firma de los acuerdos de paz, los mismos que le dieron el premio Nobel al expresidente Juan Manuel Santos”, señaló.

El modus operandi se repite ya casi cotidianamente. Así lo muestran los despachos noticiosos del último fin de semana, cuando se registraron en el país ocho hechos de violencia armada, entre ellos la masacre de una familia en el municipio de Tierralta, en Córdoba, en la que fue asesinada la líder social Onilda María Díaz Urango en compañía de su esposo e hija. También se registraron los homicidios de los excombatientes guerrilleros Heinner Cuesta, en la ciudad de Quibdó (Chocó); Enold López Berjano, en Puerto Guzmán (Putumayo) y Jorge Riaños Ramos, en Florencia (Caquetá). Ese mismo día se registró el doble asesinato de Rigoberto Camilo Caicedo y Helena Johana Yale Muñoz, líderes de la comunidad afrodescendientes de la vereda Recogedero del corregimiento de San Juan de Micay en El Tambo (Cauca).  

“De este drama también somos víctimas los venezolanos, aunque quienes se presentan como tales son los gobernantes de Colombia, que siempre tratan de sacar provecho de la migración de venezolanos. Acá tenemos 6 millones de colombianos desde hace muchos años y nunca hemos pedido ayuda internacional. El número de venezolanos en Colombia ni se acerca a esta cifra, pero ya quieren responsabilizarlos de todo lo malo que les pasa”, expresó Pérez Pirela.

Huracán y lluvias

Otro componente del drama colombiano son los eventos naturales de los últimos meses. El más reciente y destructivo ha sido el huracán Iota, que antes de impactar en Centroamérica, golpeó el pasado lunes el archipiélago de San Andrés, en el sur del mar Caribe, con saldo de un fallecido hasta el momento y graves daños materiales.

El parte de prensa indica que la infraestructura del conjunto de pequeñas islas, situadas 775 kilómetros al noroeste de Colombia continental, estaría destruida en más del 95%, de acuerdo al coordinador de Gestión del Riesgo en el archipiélago de San Andrés, Walden Downs Pomare.

La última comunicación que se había tenido con la isla se registró en la madrugada de este lunes, hacia las 04H00 hora local y así se mantuvo hasta la tarde-noche en que fue posible restablecer el enlace. Se informó que una vez las condiciones climáticas lo permitan, llegará hasta allí la ayuda del Gobierno. Los habitantes de San Andrés amanecieron el martes sin energía eléctrica y con las vías cerradas como consecuencia de la caída de árboles, debido a lo cual la movilidad es imposible. El gobierno decretó estado de emergencia en las islas por un año.

Los vientos de 260 kilómetros por hora afectaron, además de Colombia, a Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala. En Nicaragua sufrieron los municipios Masatepe, Managua, Nandaime, Jinotega, Chinandega y Condega. Los gobiernos locales ejecutan un plan de recuperación tras el completo desastre que dejó el huracán.

Aparte del huracán, el clima ha sido inclemente en otras zonas de Colombia. Unas 1500 familias han sido afectadas por inundaciones en Cúcuta, la ciudad que supuestamente estaba acogiendo a los venezolanos con ayuda humanitaria. La alcaldía de Cúcuta informó que lo ocurrido fue producto del desbordamiento de la quebrada La Tonchalá. Las autoridades revelaron que hasta el miércoles ocho personas están desaparecidas y seis han sido víctimas mortales.

De acuerdo a las publicaciones compartidas por la administración local en su cuenta de Twitter, 77 viviendas fueron completamente destruidas a causa de la riada ocurrida. 276 funcionarios de cuerpos de seguridad atienden la emergencia.

En total, desde el 16 de septiembre las intensas lluvias han afectado a 57 mil familias en 26 regiones de Colombia y el peligro sigue por el resto de noviembre y posiblemente inicios de diciembre.

Interacción

En el intercambio con la audiencia a lo largo del programa, el tema fundamental fue Colombia, pero también hubo observaciones sobre el brutal rebrote de la COVID-19 en Italia. “Se estima de una cada dos minutos fallece un italiano por coronavirus”, dijo el moderador.

Una persona del público afirmó que Pérez Pirela está alcanzando el status de influencer internacional. “Bueno, estudiamos filosofía, no sé si lleguemos a influencer y mucho menos internacional”, dijo.

Otro tema comentado fue Chile, donde se produjo la renuncia del director de Carabineros luego de que efectivos de ese cuerpo de seguridad balearan a dos niños. “Chile anda de mal en peor. Piñera dio un discurso diciendo que pobrecito el comandante que tuvo que renunciar, y habla de ‘incidentes’ cuando se sabe que son actos represivos”.

Un participante vaticinó que primero se sabrán los resultados  de las elecciones parlamentarias de Venezuela (que son el 6 de diciembre) que los de las presidenciales de EEUU, que ocurrieron el 3 de noviembre. “No sería extraño”, dijo el presentador.

Desde Colombia, un usuario dijo que el gobierno de Duque ha tenido mucha plata disponible para la empresa Avianca, donde trabaja una de sus hermanas, pero no ha habido recursos  para los damnificados de las lluvias ni los habrá para los que sufrieron el embate de Iota.

Pérez Pirela se mostró satisfecho por el apoyo de numerosos colombianos que ven el programa desde su país y confirman las denuncias que se formulan. “Aquí hablamos de Colombia con respeto y consideración, al contrario de lo que hacen los medios colombianos cuando hablan de Venezuela”, aseveró.

Por ser un mensaje que, a su juicio, resume muy bien el programa, leyó, a manera de cierre, las palabras del participante colombiano Luis Alberto Echeverri Arango: “Felicitaciones desde Colombia. Infinitas gracias por albergar a mi hermano desde hace 40 años en Venezuela. Soy orgullosamente tío de un lindo bebé nacido en Venezuela”.

Libro

A manera de tregua entre tanta información política, recomendó el libro Mi cocina del chef venezolano Armando Scannone.

(LaIguana.TV)

 

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