El primer jefe de Estado del mundo fallecido por coronavirus es africano. La primera víctima de COVID-19 ha sido el primer ministro del Reino de Esuatini, Ambrose Mandvulo Dlamini. El político de este pequeño Estado soberano al sur del continente dio positivo por COVID-19 a mediados de noviembre.

El vice primer ministro, Themba Masuku, comunicó el fallecimiento de Dlamini el 13 de diciembre.  

«Sus Majestades me han ordenado que informe a la nación del triste e intempestivo fallecimiento de Su Excelencia, el primer ministro Ambrose Mandvulo Dlamini. Su Excelencia falleció esta tarde mientras estaba bajo atención médica en un hospital en Sudáfrica», señaló.

El político, de 52 años, dio positivo por COVID-19  a mediados de noviembre, pero en aquel entonces anunció que no tenía síntomas de la enfermedad y se sentía bien. A principios de diciembre, el estado de Ambrose Mandvulo Dlamini empeoró drásticamente y se vio obligado a ingresar en un hospital ubicado en la vecina República de Sudáfrica, donde pasó aproximadamente dos semanas antes de fallecer.

El rey de Esuatini, Mswati III, expresó sus condolencias por la muerte del primer ministro.

Dlamini nació en 1968 en el pueblo de Mbekelveni, en el centro del reino, que en aquel momento llevaba el nombre de Suazilandia. Trabajó durante más de 18 años en las entidades bancarias, ocupó el cargo de director ejecutivo de MTN Eswatini y director general de Eswatini Nedbank Limited. En octubre de 2018 fue nombrado primer ministro.

Entre los líderes mundiales, también hubo varios casos de contagio. Así, el 7 de julio el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se contagió de COVID-19. El 2 de octubre el presidente de EEUU, Donald Trump, y su esposa, Melania Trump, dieron positivo. El 9 de noviembre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, comunicó que se había contagiado.

Además, el primer ministro británico, Boris Johnson, y el jefe del gabinete ruso, Mijaíl Mishustin, también se contagiaron de COVID-19.

(Sputnik)

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