Es muy preocupante el relajamiento de las normas de bioseguridad en la capital venezolana, alertó el moderador del programa Desde Donde Sea, Miguel Ángel Pérez Pirela, quien para mirar la situación con sus propios ojos salió a hacer un recorrido en automóvil antes de iniciar su diálogo diario con el público.

“Las calles, las zonas comerciales están llenas de gente, toda la ciudad está abarrotada. Muchas personas no utilizan tapabocas o lo utilizan mal. Esto es alarmante si se revisa lo que pasó en Europa luego del verano, cuando decidieron salir en masa a las calles y no se cuidaron más. Venezuela venía con muy buenos números,  pero con esta flexibilización podría perderse todo el esfuerzo realizado”, dijo.

Señaló que a escala global hay un gran cansancio por las medidas de confinamiento, distanciamiento físico y uso de mascarillas a lo que se suma el espíritu decembrino, que invita a compartir con  familiares y amigos, siendo tales reuniones uno de los principales focos de contagio.

Como ejemplo de lo graves que han sido los rebrotes en el planeta, mencionó que la canciller alemana, Ángela Merkel, una mujer dura, ha salido llorando públicamente y diciendo que no se puede seguir viendo como mueren personas por la Covid-19, razón por la que ordenó restablecer las cuarentenas estrictas en plenas fiestas navideñas.

“No nos hagamos ilusiones con las vacunas. Hay que hablarles a las personas con la verdad, decirles que todas están en proceso de certificación y una vez que estén aprobadas representarán un desafío logístico transportarlas y aplicarlas. Algunas requieren temperaturas por debajo de cero grados, lo que implica una cadena de frío contante desde la fábrica hasta el lugar donde serán aplicadas”, señaló.

Agregó que también es un reto convencer a la población para que se vacune, lo cual no es fácil. En todo caso, el hecho de que termina el 2020, no significa que la Covid-19 se va. Es en este momento cuando debemos tener más precaución.

Recordó que la inobservancia de las normas comenzó una o dos semanas antes de las elecciones legislativas del 6 de diciembre, cuando se congregaron multitudes en estadios en actos de campaña “Esto pone los pelos de punta porque tenemos cuatro semanas de flexibilización, todo el mes de diciembre, la gente está transportándose de un lado a otro de la ciudad y del país, los mercados populares están abarrotados y seguramente será peor el 24 y el 31 de diciembre. Esto es de pronóstico reservado”,  insistió.

Agregó que el fin de semana pasada hubo una fiesta al aire libre en la parroquia 23 de Enero, con cuadras y cuadras llenas de gente. “En Maracaibo, tengo entendido, suspendieron una tradicional reunión para tocar gaitas. Pero tenemos que ser coherentes porque hace unas semanas, en esa misma ciudad, se llenó un estadio con la excusa de que estábamos en campaña electoral. La política es un tema de ejemplo, de moral”.

Polémica sobre el origen

Con abundante material recopilado por el Equipo de Investigación, Pérez Pirela reconstruyó la ruta seguida hasta ahora por la enfermedad que ha caracterizado al 2020.

“Nos vendieron a Wuhan (China) como el lugar de origen de la enfermedad, pero resulta que ya en 2019 el virus circulaba en Italia. Científicos del Centro Nacional del Cáncer de Milán señalaron que el virus ya estaba en pacientes en septiembre del año pasado. Parece que el virus chino no era tan chino. Hay duda razonable sobre si comenzó en China”.

Explicó que en Lombardía, la zona industrial más rica de Italia, fue el lugar donde se identificó el primer paciente en febrero pasado en ese país europeo, pero el 12 de diciembre se informó que hubo un niño infectado en noviembre de 2019, tres meses antes de que comenzara la pandemia en Italia.

Sin embargo, la fecha oficial de inicio de la pandemia en el planeta es el 31 de diciembre de 2019, cuando la autoridad sanitaria de Wuhan emitió el alerta sobre un extraño virus respiratorio.

La vacuna aún es hipotética

La parte medular del programa se dedicó a la presentación de datos que demuestran que la vacuna para prevenir la Covid-19 es todavía una posibilidad remota.

Leyó reportes periodísticos según los cuales se espera que para abril, la mayor parte de los británicos y alemanes hayan sido vacunados con el producto de Pfizer. Según encuestas más de la mitad de los franceses no quiere vacunarse,  pero 80%  de los ingleses sí lo desea.

Añadió que el Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) hará la evaluación de todos los riesgos y si considera que no son graves, autorizará la aplicación de las vacunas. La reunión extraordinaria donde el regulador sanitario europeo recomendará, previsiblemente, la aprobación de la vacuna de Pfizer y BioNTech se ha adelantado al 21 de diciembre desde la fecha inicialmente prevista, ocho días después. Analizará el esquema de distribución y aplicación de la vacuna,

En cuanto a Estados Unidos, algunas encuestas han determinado que 70% de los habitantes  están dispuestos a vacunarse. “Tres millones de estadounidenses recibirán la vacuna esta semana. Es un porcentaje mínimo de la población. Incluso si fueran 50 millones no tendría impacto porque para que sea efectiva debe ser realmente masiva. En la primera etapa se distribuirán 6,4 millones de dosis y solo se aplicarán 2,9 millones la semana próxima”.

El diario The New York Times ha advertido sobre el poco alcance de estas primeras campañas de vacunación.

Citó declaraciones de Moncef  Slaoui,  jefe médico de la operación de distribución, quien dijo que el objetivo es que entre el 75% y 80% de la población de EEUU sea vacunada para garantizar inmunidad y que ese nivel debería alcanzarse entre mayo y junio.

Un detalle significativo es que la campaña con la vacuna Pfizer se inició a pesar de que en la etapa de pruebas se reportaron seis voluntarios fallecidos.

En lo que respecta a América Latina, México espera iniciar vacunación (con el producto de Pzifer-BioNtech) a finales de diciembre con los trabajadores de salud. El primer lote es de 250 mil dosis que alcanzarán para 125 mil personas. “Eso no es nada, es casi simbólico para una población como la de México”,  recalcó Pérez Pirela.

Unión en planes de la región

Destacó la propuesta formulada por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, en la  XVIII cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), celebrada de forma virtual. En ese escenario planteó crear un banco de vacunas para todos los países del mecanismo de integración. En el banco estarían la vacuna rusa y las que apruebe Cuba.

“Me atrevo a proponer que Cuba y Venezuela asumamos un banco de vacunas contra el coronavirus (SARS-COV-2) y nos encarguemos de conseguir las vacunas, de transportarlas, y de preparar, coordinar y aprobar, de manera consensuada, el plan de vacunación masiva de los países del ALBA-TCP», dijo el mandatario.

También propuso destinar fondos del Banco del ALBA para este fin y para financiar las pruebas diagnósticas de la enfermedad

Maduro estimó que en Venezuela, la vacunación masiva comience en abril y tiene la expectativa de hacerlo con Sputnik V que ha demostrado su eficacia en las pruebas realizadas.

Subrayó que Venezuela no puede adquirir vacunas a través del Fondo Rotatorio de la Organización Mundial de la Salud porque adeuda 11 millones de dólares debido a las dificultades  ocasionadas por el bloqueo y las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos y la Unión Europea.

“Podemos estar de acuerdo o no con esta propuesta del presidente Maduro, pero la única manera de luchar en América Latina contra este flagelo es la unión, la integración de esfuerzos”, dijo el analista.

¿A quiénes vacunar primero?

Reflexionó acerca de un tema importante: ¿una vez que arranque en firme la vacunación, quiénes deben recibir primero la inmunización?

Parece haber consenso en que debe ser el personal médico, que batalla a diario con la enfermedad.  Pero el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) propone también una campaña para vacunar a los maestros y las maestras. “Con la intención de contribuir a mantener las escuelas en funcionamiento, Unicef promueve una campaña para priorizar vacunas  a los maestros del mundo. La directora ejecutiva, Henrietta Fore, aseguró que la pandemia ha causado estragos en la educación de los niños a nivel global y urge revertir cuanto antes esa situación, por lo que vacunar a los maestros es un paso fundamental para esto”. 

Esta funcionaria indicó que hay 320 millones de menores de edad alejados de las aulas, razón por la cual los gobiernos deben priorizar a los profesionales de educación para que reciban la vacuna, una vez que el personal de salud de primera línea y las poblaciones de alto riesgo estén inmunizadas.

“Es una iniciativa importante, pero  yo les preguntaría a ustedes si llevarían a sus niños a clases en estos momentos”, interrogó Pérez Pirela a su audiencia.

¿Y los países pobres?

Otro aspecto fundamental en el debate sobre las vacunas es cómo harán los países pobres para acceder a dichos productos. Este punto está siendo discutido por la OMS con las empresas fabricantes.

“Bill Gates dijo que la pandemia lo que más ha puesto en evidencia son las desigualdades sociales. No sé si él tendrá autoridad moral para decir esto, pero es cierto”, comentó Pérez Pirela.

Reseñó que la OMS estableció un mecanismo para distribuir rápidamente vacunas a los países pobres, anunció que mantiene discusiones al respecto con Pfizer y Moderna. El mecanismo llamado Covax (Acceso Mundial a las Vacunas contra la Covid-19) forma parte del dispositivo internacional creado por la OMS para acelerar un acceso justo a las herramientas para luchar contra la enfermedad.

«Igualmente estamos en conversaciones con Pfizer y Moderna para saber si estos productos pueden formar parte de la fase inicial de lanzamiento de vacunas», declaró el asesor principal del jefe de la OMS, Bruce Aylward, durante una rueda de prensa en Ginebra. La vacuna desarrollada por los laboratorios estadounidense Pfizer y alemán BioNTech es la primera que ha recibido la luz verde de las autoridades reguladoras en varios países. Las campañas de vacunación ya han comenzado en el Reino Unido y Estados Unidos.

El consejero  acotó que  «también debemos asegurarnos que tienen precios apropiados para las poblaciones y países que intentamos ayudar».

Las vacunas desarrolladas por China y Rusia podrían igualmente ser evaluadas y utilizadas por la OMS «si responden a las normas de eficacia y seguridad», apuntó. Aylward estimó que con la llegada de las vacunas «hay luz al final del túnel pero el túnel es largo».

Un negocio redondo

El precio de las vacunas remite a aspectos como quiénes han financiado las investigaciones de las empresas especializadas y a qué precios serán comercializadas.  Pérez Pirela difundió trabajos realizados por portales como BBC en los que queda clara la dimensión del negocio que se está fraguando.

“Al comienzo de la pandemia, nos advirtieron que se necesitarían años para desarrollar una vacuna, así que no debíamos esperar una demasiado pronto. Pero ahora, solo 10 meses después, algunos países ya empezaron sus planes de vacunación y las empresas que están al frente de la carrera son nombres familiares. Como resultado, los analistas de inversiones pronostican que al menos dos de estas, la empresa estadounidense de biotecnología Moderna y la alemana BioNTech con su socio, el gigante estadounidense Pfizer, probablemente ganarán miles de millones de dólares el próximo año”.

“Debido a la urgente necesidad de la vacuna, los gobiernos y los donantes han invertido miles de millones de dólares en proyectos para crearlas y probarlas. Organizaciones filantrópicas como la Fundación Gates respaldaron la búsqueda, así como personas como el fundador de Alibaba, Jack Ma, y la estrella de la música country Dolly Parton. En total, los gobiernos han proporcionado 8 mil 600 millones de dólares, según la empresa de análisis de datos científicos Airfinity. Las organizaciones sin fines de lucro han otorgado casi 1 mil 900 millones de dólares. Solo 3 mil 400 millones de dólares provienen de la propia inversión de las empresas, y muchas de ellas dependen en gran medida de la financiación externa”, prosiguió la lectura.

Explicó que, según los conocedores de la dinámica de esta industria, la creación de vacunas, especialmente en caso de una emergencia sanitaria aguda, no ha demostrado ser muy rentable en el pasado. El proceso de descubrimiento lleva tiempo y está lejos de ser seguro y las vacunas generalmente deben administrarse solo una o dos veces. Los medicamentos que se buscan en los países más ricos, especialmente los que requieren dosis diarias, son más rentables. Las naciones más pobres necesitan grandes suministros pero no pueden permitirse pagar precios altos.

“Se está fraguando un negocio redondo porque se entiende que ninguna de estas empresas va a escoger venderles la vacuna a  países pobres que a naciones ricas con clases medias millonarias. Su gran negocio siempre ha sido vender medicamentos que curan enfermedades del norte del mundo. Las enfermedades de los pobres, las enfermedades tropicales, las del sur del mundo no les dan réditos y por tanto, no les interesan”, enfatizó.

El panorama podría cambiar si se comprueba que la Covid-19 llegó para quedarse y va a requerir inyecciones de refuerzo anuales. En ese caso podría ser rentable para las empresas crear los productos más eficaces y más rentables, a semejanza de lo que ocurre con el mercado de vacunas contra la gripe, que tiene un valor de varios miles de millones de dólares al año.

¿Cuánto están cobrando?

Continuó citando los reportajes publicados respecto al contexto económico de la producción de vacunas. Indicó que algunas empresas no quieren que se vea que se están beneficiando de la crisis mundial, especialmente después de recibir tanta financiación externa.

“La farmacéutica estadounidense Johnson & Johnson y la británica AstraZeneca, que trabaja con una empresa de biotecnología con sede en la Universidad de Oxford, se han comprometido a vender la vacuna a un precio que solo cubre sus costos. Actualmente, AstraZeneca parece ser la más barata, a US$4 por dosis. La promesa de AstraZeneca de mantener los precios bajos se extiende solo mientras dure la pandemia. Moderna, una pequeña empresa de biotecnología que ha estado trabajando en la tecnología detrás de su revolucionaria vacuna de ARN durante años, está fijando un precio mucho más alto, de hasta US$37 por dosis. Su objetivo es obtener algún beneficio para los accionistas de las empresas, aunque parte del precio más alto también cubrirá los costos de transporte de esas vacunas a temperaturas muy bajas. Por lo general, las compañías farmacéuticas cobran diferentes cantidades en diferentes países, de acuerdo con lo que los gobiernos pueden pagar”.

Los conocedores de este mercado estiman que las empresas podrían comenzar a cobrar precios más altos a partir del próximo año, dependiendo de la trayectoria de la enfermedad.

«En este momento, los gobiernos del mundo rico pagarán precios altos, porque están ansiosos por tener en sus manos cualquier cosa que pueda ayudar a poner fin a la pandemia», dice Emily Field, directora de investigación farmacéutica europea en Barclays. Tan pronto como se pongan en funcionamiento más vacunas, probablemente el próximo año, la competencia puede hacer bajar los precios”.

Pérez Pirela preguntó en qué lugar de la fila para comprar vacunas están los países pobres. “Obviamente  están de últimos”, respondió.

Un punto que tiene que ver con la bioética es si los laboratorios que logren las vacunas deberían compartir sus tecnologías con otros para que la población mundial quede inmunizada a mediano plazo.

“Se ha pedido que se combinen los conocimientos técnicos detrás de las nuevas vacunas, de modo que otras empresas en India y Sudáfrica, por ejemplo, puedan fabricar dosis para sus propios mercados. La verdad es que esa no fue una condición de los gobiernos para entregar financiamiento a las empresas privadas. Lo hicieron prácticamente sin condiciones, debido al desespero”, expresó el conductor de Desde Donde Sea.

“Al comienzo de la pandemia, las grandes compañías farmacéuticas mostraron poco interés en la carrera por una vacuna. Solo cuando los gobiernos y las agencias intervinieron con promesas de financiación, se pusieron a trabajar en ello. Incluso si las farmacéuticas que están al frente de la carrera no comparten su propiedad intelectual, ya hay más de 50 vacunas en ensayos clínicos en todo el mundo. Es una carrera insensata a la que hay que sumarle el hecho de que EEUU ha generado un clima de Guerra Fría con las vacunas, diciendo que la Pfizer y la de Moderna son buenas y la Spuntik V es mala porque es rusa”, recalcó.

A manera de confidencia dijo que Trump compró una cantidad relativamente pequeña, cien millones de vacunas (para 50 millones de personas, pues son dos dosis por individuo) a Pfizer, mientras el grueso de la inversión lo puso en una empresa inglesa. Pero ahora resulta que esa empresa se ha unido a la firma rusa que fabrica la Sputnik V. “Esto se opone a la Guerra Fría que él trató de montar”.

«En dos años, podría haber 20 vacunas en el mercado -dijo Field-. Va a ser difícil cobrar un precio muy alto. El impacto a largo plazo tendrá más que ver con la reputación de cada  vacuna”, expresó la ejecutiva citada.

Puntualizó Pérez Pirela que ya estas grandes corporaciones han convertido la pandemia en su negocio redondo. “Por eso vemos que mientras quebraron aerolíneas y cadenas hoteleras, los laboratorios van a obtener fabulosas ganancias. Luego de la guerra por la producción de la vacuna vendrá la guerra mediática por el liderazgo en las ventas, y se impondrá aquella que beneficie al 1% más rico del planeta. No se extrañen si comienzan a decir que usted se salvará solo si se pone esta vacuna (la de alguna gran transnacional) y el resto no se le ocurra ponérsela porque se va a morir”.

Prevención, ahora más que nunca

Tras realizar este recorrido por la situación de las vacunas, el comunicador y doctor en Filosofía Política insistió en que “es muy incierto lo que viene en materia de vacunas y lo único que podemos hacer es cuidarnos, independientemente de lo que digan las empresas, los gobiernos y hasta la iglesia. Debemos utilizar siempre la mascarilla, mantener el distanciamiento social. No esperemos nada sino de nosotros mismos. El único consejo es quedarnos en casa, salvo para lo estrictamente necesario”.

Retornó así a su voz de alerta de los primeros minutos del programa. “Comenzamos alertando sobre el cansancio psicológico. Es el peor de los momentos porque vienen las fiestas decembrinas. La Navidad es la celebración de la vida. Cuidemos la vida en Navidad, en lugar de propiciar la muerte. No salgamos a comprar cosas que pueden esperar.  Estamos en el mes más peligroso para el coronavirus. Demostremos conciencia, inteligencia, probemos que somos el ápice de la evolución natural. Tendremos tiempo para rumbear y celebrar más adelante. No crean en empresarios ni en gobiernos. No echemos por la borda un esfuerzo  de un año”, sentenció.

Amplio apoyo de la audiencia

En el tramo final, destinado a la lectura de los mensajes del público, la postura de Pérez Pirela recibió un contundente respaldo de participantes, tanto desde Venezuela como desde  diversos países.

“Esta pandemia nos ha hecho ver el individualismo y el egoísmo  de mucha gente, pero  también la solidaridad y el buen juicio de otros. Pascal decía que el ser humano muestra lo mejor y lo peor del mundo. Acá ha quedado demostrado”, aseveró.

(LaIguana.TV)

 

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