El pasado viernes 18 de diciembre, el círculo íntimo del exfutbolista profesional Diego Maradona comenzó oficialmente el traspaso de posesiones que celosamente y con mucho cariño coleccionaba el “Diez” en la sala de su casa en el barrio cerrado Campos de Roca, en Brandsen.

El traslado fue autorizado en vida por el astro del fútbol y la tarea se la encomendó a su abogado Mauricio D’Alessandro, quien ahora tiene acceso a todas las cuentas bancarias, inversiones y plazos fijos que Diego poseía en Argentina, México y Dubái.

Entre uno de los recuerdos, premios y otros elementos de valor sentimental que exhibía el argentino en su “altar” ubicado en la pared de su residencia, es “el corazón de Maradona”, un cuadro del Indio Solari, que tenía una dedicatoria profunda, con el sello del artista y su rúbrica.

También, en la residencia hay una carta del expresidente cubano Fidel Castro, la guitarra que le ofrendó el músico Andrés Calamaro, un balón de platino que le entregó la FIFA, un cuadro de la Bombonera, fotos suyas en Gimnasia, una gran imagen con la camiseta de Newell’s, la misma con la que lo homenajeó Lionel Messi en Barcelona, también banderines, pelotas de diferente origen y dibujos de diferentes artistas.

En el estante sobre la chimenea, en el barrio privado, por ejemplo, reposaba una réplica de la Copa del Mundo que Maradona alzó en el Mundial de México 1986. También abundaban las imágenes familiares, con sus hijos, hermanas y hermanos, con doña Tota y Chitoro, reseñaron agencias internacionales de noticias.

(LaIguana.TV) 

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