Un grupo de científicos venezolanos se encuentra estudiando posibles probióticos presentes en alimentos criollos (quesos artesanles), como una posible alternativa para fortalecer la respuesta del sistema inmunitario frente a la pandemia del COVID-19. La incorporación de estos microorganismos podría contribuir a reducir la respuesta inflamatoria exacerbada por la referida enfermedad.

Estos estudios sugieren que deberían incluirse en los tratamientos el consumo de yogur y de bebidas fermentadas por kéfir, por tratarse de fuentes naturales de probióticos.

De acuerdo con los científicos, las alteraciones e inflamaciones de la microbiota intestinal afectan la respuesta inmune de nuestro organismo. Según nota publicada por el portal Ciudad Caracas, investigaciones recientes han reconocido que el desbalance de la flora bacteriana del intestino se encuentra asociado a procesos inflamatorios que podrían debilitar nuestras defensas.

Tanto la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han afirmado que los probióticos son microorganismos vivos que, si son consumidos en cantidades adecuadas, pueden ayudar a restablecer el balance de la microbiota y asegurar una respuesta inmunitaria robusta para combatir enfermedades como la COVID-19.

Los probióticos, cabe destacar, generan componentes bioactivos que contribuyen a la salud de los seres humanos. Es por ello que algunos científicos recomiendan el consumo de estos organismos para disminuir las inflamaciones ocasionadas por el SARS-CoV-2. Recordemos que actualmente el uso de la antibioticoterapia, utilizada en el tratamiento contra el COVID-19, entre otras cosas, busca restablecer el balance de la microbiota intestinal.

Entre los científicos venezolanos que se hallan involucrados en estos estudios se encuentra la licenciada en Nutrición y Dietética y doctora en Ciencias mención Microbiología, Estalina Báez. La caraqueña, desde el Laboratorio de Fisiología Molecular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic), ha estudiado por 10 años la bacteriología de lácteos (especialmente se ha dedicado estudiar los probióticos).

Báez asegura que varios productos alimenticios de fabricación criolla, como los quesos artesanales, aportan una extraordinaria calidad sensorial pues poseen un complejo sistema microbiano. Estos constituirían una potencial alternativa para el restablecimiento de los desequilibrios en la flora intestinal, mejor conocidos como “disbiosis”.

Los quesos artesanales producidos en Venezuela con elevado potencial probiótico serían: el queso de mano, el queso guayanés, el queso llanero, el queso telita y el queso arepero guariqueño. Estos, a diferencia de los de producción industrial, son elaborados partiendo de leche cruda de acuerdo a las costumbres tradicionales. Según el texto de Ciudad Caracas, en estas especies se han reconocido y aislado cepas probióticas mediadas en su mayoría por bacterias ácido-lácticas.

La doctora hoy día lidera además un proyecto científico referente a la actividad de un aislado bacteriano obtenido de leche humana, en la modulación de la respuesta inflamatoria inducida químicamente en una línea celular de adenocarcinoma colorrectal (HT-29). Este proyecto contribuiría al abordaje terapéutico de múltiples enfermedades asociadas a procesos inflamatorios (entre estas el COVID-19).

(LaIguana.TV)

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