El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, afirmó que Moscú desea fomentar el diálogo y ser flexible con respecto a Washington, siempre y cuando no sobrepase las líneas rojas.

En una entrevista con el canal Rossiya 1, Peskov señaló que «tradicionalmente Rusia aboga de forma consecuente por las buenas relaciones» con EEUU y quisiera tratarle como a un socio, «si bien no están preparados».

«Desde luego, esperamos establecer el diálogo. Un diálogo en el que habrá que dejar constancia de los puntos de divergencia, por supuesto, aunque el diálogo al mismo tiempo siempre brinda la oportunidad de encontrar ciertos elementos racionales, esas pequeñas áreas de convergencia en nuestra relación», dijo Peskov.

Una postura constructiva de Washington, a su juicio, tendrá igual respuesta por parte de Moscú.

«Si la actual Administración de EEUU está dispuesta a aplicar ese enfoque, no dudo que nuestro presidente va a corresponder», afirmó Peskov.

Para el representante del Kremlin, «la flexibilidad es el elemento indispensable en las relaciones internacionales».

«Sea bienvenida la flexibilidad, pero no el dictado o la descortesía. No estamos preparados para que sobrepasen las líneas rojas. En lo demás se ha manifestado la flexibilidad necesaria, pero no puede ser infinita», subrayó.

Peskov recordó que los primeros años tras el colapso de la Unión Soviética fueron de «euforia y expectación de una luna de miel con la mayor potencia mundial». Estados Unidos se percibía como «la potencia que nos ayudaría a fomentar la democracia», que «nos daría de comer y de beber».

«Aplaudíamos a esta gran potencia cuando desguazaba nuestros submarinos para hacer agujas, cuando fragmentábamos con sierras y hachas nuestros aviones estratégicos. Arrodillados y solícitos le traíamos los planos de escuchas en la Embajada, y así por el estilo», dijo.

Luego llegó el momento de llamar las cosas por su nombre y hablar sin rodeos, añadió.

A la pregunta de si Rusia podría hacer más concesiones a EEUU, por ejemplo, entregarle al exanalista de la NSA Edward Snowden o hacer la vista gorda ante el violento cambio del Gobierno en Ucrania, Peskov respondió: «Son precisamente esas líneas rojas que no se deben cruzar».

Protestas no acordadas en Rusia

El portavoz del Kremlin agregó que las declaraciones de la Embajada estadounidense en Moscú sobre las protestas no acordadas en Rusia son una injerencia indirecta en los asuntos internos del país.

«Por supuesto, [las declaraciones de la Embajada] son una injerencia indirecta y absoluta en nuestros asuntos internos», dijo Peskov.

Explicó que en estas declaraciones, Washington apoyó indirectamente las manifestaciones no autorizadas, es decir, apoyó la violación de la legislación de Rusia.

Además, indicó que si la Embajada rusa hubiera reaccionado de esa manera cuando EEUU experimentó disturbios civiles, habría causado cierta incomodidad en Washington.

En este contexto, el portavoz recomendó a sus colegas estadounidenses a imaginarse en una situación así.

Asimismo, Dmitri Peskov añadió que las protestas no autorizadas no eran masivas.

«Ahora muchos van a decir que a las acciones ilegales salieron numerosas personas; no, salieron pocas personas, mientras que muchas personas votan por [el presidente ruso, Vladímir] Putin; y muchas personas votaron por las enmiendas a la Constitución; al comparar las cifras, van a entender en cuánto pocas personas son, aunque también son ciudadanos de Rusia», afirmó.

Añadió que respecta todos los puntos de vista pero está «categóricamente en contra de participación en acciones ilegales».

Este 23 de enero en varias ciudades rusas tuvieron lugar concentraciones no acordadas en apoyo al bloguero y opositor Alexéi Navalni, que de momento se encuentra arrestado en prisión preventiva.

La misión diplomática estadounidense afirmó vigilar las protestas no autorizadas y acusó a las autoridades rusas de suprimir la libertad de expresión y la libertad de reunión.

Por su parte, la Cancillería rusa criticó la actuación de la Embajada de EEUU ante las protestas no acordadas y prometió citar por ese motivo al embajador estadounidense.

Vídeo sobre presunto palacio de Putin

Además, Peskov declaró que el vídeo del bloguero y opositor ruso Alexéi Navalni sobre un presunto palacio del presidente Vladímir Putin busca desestabilizar la situación en Rusia.

«Sabemos desde hace mucho tiempo que se estaban preparando las llamadas revelaciones, pseudo revelaciones y ataques informativos contra el presidente, todos ellos tienen como objetivo desestabilizar la situación», dijo.

Agregó que todos los que vean estos «falsos» materiales deben preguntarse: «¿qué tiene que ver Putin con eso?».

Esta semana, Navalni publicó un vídeo que contiene una investigación sobre un lujoso palacio ubicado en la costa de la ciudad rusa de Gelendzhik, presuntamente construido para el presidente Putin.

El área de la residencia es de 17.700 metros cuadrados, y el territorio de todo el terreno es de 68 hectáreas. El costo total de construcción se estima en alrededor de 100.000 millones de rublos (unos 1.400 millones de dólares).

(Sputniknews)

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