En la madrugada de este sábado, la Cámara de Representantes de Estados Unidos, de mayoría demócrata, aprobó el proyecto de rescate económico impulsado por el presidente Joe Biden, por valor de 1,9 billones de dólares, para costear los efectos de la pandemia del Covid-19. El plan ahora deberá ser aprobado en el Senado, donde se prevén dificultades ante la fuerte oposición de los republicanos. 

Con una votación de 219 legisladores a favor y 212 en contra, fue aprobado el primer proyecto de ley del presidente Joe Biden en la Cámara de Representantes. Pero la votación muestra la fuerte división en el Congreso frente al plan de rescate por la pandemia, de 1,9 billones de dólares. 

Toda la bancada republicana votó en contra y dos legisladores demócratas se unieron a la oposición con respecto al plan. Sin embargo, los progresistas lograron sacar adelante la iniciativa en esta primera fase legislativa, gracias a una frágil mayoría que ostenta en la Cámara Baja de 221 demócratas frente a 211 republicanos. 

Ahora la medida deberá ser aprobada en el Senado, donde hay un empate de 50 congresistas en cada partido político y donde la vicepresidenta Kamala Harris cuenta con el voto de desempate. 

¿Qué incluye el plan de rescate por 1,9 billones de dólares? 

El proyecto busca aprobar los fondos que los demócratas consideran necesarios para costear las vacunas en su país contra el Covid-19 y otros suministros médicos, en un intento por combatir una pandemia que ha acabado con la vida de más de 500.000 personas y deja cientos de desempleados. 

«Se trata de poner vacunas en el brazo, dinero en el bolsillo, niños en las escuelas, trabajadores en sus trabajos (…) Es lo que necesita este país», dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, antes de la votación.  

La medida también prevé enviar una nueva ronda de ayuda financiera de emergencia a hogares, pequeñas empresas y gobiernos estatales y locales. 

Entre los artículos de la iniciativa de ley que requieren más dinero se encuentran los pagos directos de 1.400 dólares a individuos, un beneficio de desempleo federal de 400 dólares por semana, estimado hasta el próximo 29 de agosto, y ayuda para quienes tienen dificultades para pagar el alquiler y las hipotecas de la vivienda durante la pandemia. 

Los republicanos han mostrado su fuerte oposición al indicar que se trata de un plan muy costoso, pero que estipula poco dinero para la educación de manera que las escuelas puedan reabrir pronto. Además, aseguran que está plagado de “obsequios” para distritos demócratas, incluidos fondos para sindicatos, y que busca entregar dinero a estados controlados por los progresistas que la bancada roja considera que no lo necesitan porque sus presupuestos ya se recuperaron. 

«A mis colegas que dicen que este proyecto de ley es audaz, les digo que está inflado (…) a aquellos que dicen que es urgente, les digo que no está enfocado. A los que dicen que es popular, les digo que es totalmente partidista”, dijo el líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy. 

El principal obstáculo del plan para su aprobación en el Senado 

Los demócratas también han pretendido incluir en el plan de rescate una propuesta para aumentar el salario mínimo, que sería la primera en autorizarse desde 2009. La Administración de Biden presiona por un incremento progresivo hasta llegar a los 15 dólares la hora en 2025, a partir de la tasa actual de 7,25 dólares la hora. 

Aunque el paquete aún no llega al Senado, allí ya enfrenta un freno. La senadora no partidista Elizabeth McDonough, dijo que los demócratas no podrán incluir esta medida en el proyecto, por considerar «improcedente» la forma en que buscan aprobarlo, con mayoría simple y no por un mínimo de 60 votos, como es habitual. 

El pronunciamiento de McDonough fue aplaudido por los republicanos, que se rehúsan al aumento del salario mínimo federal y al uso del mecanismo de «reconciliación», con el cual se podría optar a la minoría simple para su aprobación. 

“Estoy muy complacido de que el parlamentario del Senado haya dictaminado que un aumento del salario mínimo es un cambio de política inapropiado en la reconciliación (…) esta decisión que refuerza la reconciliación no puede utilizarse como un vehículo para aprobar cambios legislativos importantes, por cualquiera de las partes, por mayoría simple», aseguró el jueves el conservador Lindsey Graham, miembro de alto rango del Comité de Presupuesto del Senado. 

Cabe resaltar que en el pasado, el Partido Republicano recurrió al mecanismo de «reconciliación» para otorgar casi dos billones de dólares en exenciones fiscales a grandes corporaciones; intentó derogar con él la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (conocida como Obamacare) y lo utilizó para permitir la perforación en el Ártico. 

Por su parte, la líder demócrata de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, respondió que «los demócratas de la Cámara creen que el aumento del salario mínimo es necesario. Por lo tanto, esta disposición permanecerá en el Plan de Rescate de Estados Unidos». 

Dos progresistas también ya mostraron su oposición al aumento de salario, suficientes para hundir el proyecto. Mantener esa medida dificultará aún más su aprobación integral. Un grupo de republicanos del Senado le había ofrecido a Joe Biden autorizar una versión reducida del proyecto, pero la Casa Blanca y algunos economistas insisten en que se necesita un gran paquete. 

La batalla por la ratificación final de esta iniciativa de ley también emerge como una prueba temprana de la capacidad de Biden para mantener unidas las débiles mayorías de su partido en el Congreso: solo diez legisladores más en la Cámara Baja y un Senado dividido en partes iguales. 

(AFP) 

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