El presidente de Rusia, Vladímir Putin, puso en entredicho las declaraciones del comisario europeo de Comercio Interior, Thierry Breton, quien afirmó el 21 de marzo que la Unión Europea no necesitaba la vacuna Sputnik V contra el coronavirus pese a la escasez de los compuestos de las farmacéuticas estadounidenses y europeas. 

«Nosotros no imponemos nada a nadie, pero cuando escuchamos este tipo de declaraciones de los funcionarios nos preguntamos qué intereses defienden y a quién representan. ¿Los intereses de las farmacéuticas o los intereses de los ciudadanos europeos?», dijo Putin en una reunión sobre la vacunación contra el coronavirus. 

Sputnik V, la primera vacuna registrada en el mundo contra el coronavirus, fue desarrollada por el Centro de Epidemiología y Microbiología Nikolái Gamaleya de Moscú con la financiación del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF). 

El mandatario ruso recordó que aún en enero pasado fue enviada la solicitud oficial a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para que apruebe la vacuna Sputnik V y solo el 4 de marzo llegó la respuesta de que iniciaba el trámite. 

Ante la lentitud de la burocracia que cuestan vidas humanas a Europa, Putin volvió a preguntarse a qué se dedican en realidad esos funcionarios. 

«Y todavía esta gente trata de darnos lecciones, y nos imponen sus sanciones», subrayó. 

Por otro lado, el presidente destacó el interés del mundo entero por la vacuna de Gamaleya «pese a la campaña deliberada de desacreditación y noticias falsas». 

«Unos 55 países aprobaron ya el uso de Sputnik V en su territorio», apuntó, lo que supone la segunda vacuna con más aprobaciones en el mundo. 

El compuesto ruso, remarcó Putin, ha demostrado que es completamente seguro y ninguna otra vacuna extranjera tiene tan alto nivel de protección. 

«Esto es un éxito absoluto de nuestros científicos», apostilló. 

(Sputnik)