La vice primera ministra Tatiana Gólikova ha explicado que Rusia no introdujo una cuarentena nacional porque tal medida podría conllevar un golpe psicológico para la población, además de provocar un impacto crítico en la economía.

«No nos autoaislamos ni nos encerramos durante la segunda oleada. (…) Evaluamos perfectamente la situación. De habernos encerrado, habría sido un golpe tanto psicológico, porque la gente no toleraba bien el autoaislamiento, como económico», dijo.

En una entrevista con RT, Gólikova agregó que durante la primera ola de la pandemia, el coronavirus aún no era una enfermedad conocida, y Rusia consiguió protegerse introduciendo el modo de autoaislamiento, lo que permitió organizar todos los sistemas, producir los equipos de protección y convocar al personal necesario, preparar las instalaciones y los equipos médicos.

«Y buscábamos un compromiso, por lo que todos nuestros esfuerzos se dirigían, por un lado, a organizar las medidas restrictivas con más cuidado y, por supuesto, intentábamos por todos los medios aumentar la producción de vacunas para lanzarlas lo antes posible», señaló.

El Gobierno desarrolló un sistema de socialización masivo sobre el uso de las medidas de bioseguridad para evitar contagios colectivos, además se convocó a voluntarios para hacer frente a la pandemia, sin mencionar que paralelamente se llevaba un arduo trabajo para la producción de la vacuna que ahora ya es una realidad y se continúa inmunizando con ella a millones de personas.

(Sputnik)

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