La extrabajadora sexual, Ángela Villón, de 56 años de edad, actualmente se encuentra entre los 2.572 candidatos a ostentar un curul en el Congreso de Perú. Las elecciones, a celebrarse el próximo domingo 11 de abril, tienen la peculiaridad de ser una de las más llamativas, pues muchos de los aspirantes se alejan de las estéticas del estándar tradicional.

Con el lema “las putas también votamos”, Villón ha optado por enfrentarse al status quo de su país y representar públicamente a un segmento de la población históricamente estigmatizado y hasta discriminado. “A mí me costó muchas lágrimas de sangre poder entender que yo soy un ser humano con derechos”, manifestó a la agencia AFP.

La actual candidata, quien fuera trabajadora sexual durante 35 años, es madre de 5 hijos. Hace 5 años abandonó su oficio para convertirse en activista de los derechos de las prostitutas. “Nosotras somos víctimas de una crueldad tal. Nos violan, nos secuestran y nos matan en vida”, aseveró.

Hoy día Villón se encuentra a la cabeza de un albergue que aloja a por lo menos 20 trabajadoras sexuales que hacen vida en la ciudad de Lima, y que ahora han decidido cambiar de estilo de vida. Entre los abusos que estas han sufrido se encuentran: agresiones de parte de clientes violentos y extorsión policial.

De los maltratos domésticos y los burdeles, al activismo político

Ángela Villón se fue de su hogar a los 16 años de edad. Tras sufrir agresiones y abusos de parte de su padre, decidió trabajar en las calles y en varios burdeles de Lima. Posteriormente se hizo madre. Tiene 4 hijos mayores, ya profesionales, y una hija pequeña. Actualmente es la presidenta del Movimiento de Trabajadoras Sexuales del Perú. “Las putas también votamos y decidimos dejar de ser utilizadas”, es su lema.

Villón, por cierto, es candidata del Frente Amplio por Justicia, Vida y Libertad. Esta coalición política reúne a partidos, organizaciones, movimientos sociales y ciudadanos activistas del Perú, con el objetivo de consolidar a los distintos sectores de izquierda, progresistas, socialistas y ecologistas.

El propósito de la candidata es conseguir, desde el Poder Legislativo, que las trabajadoras sexuales dejen de ser consideradas como la “escoria” de la sociedad”. Según Villón, hoy día en Perú existen por lo menos 250.000 trabajadoras sexuales.

La aspirante al Congreso afirmó que la pandemia del coronavirus ha cobrado la vida de 45 de estas mujeres. “Nosotras tuvimos que enterrar a nuestras muertas, porque acá nadie nos daba nada”, afirmó.

Junto a Angela Villón se ha postulado otra candidata, en representación de las minorías sociales en el Perú. Se trata de Gahela Cari, de 28 años de edad, quien busca convertirse en la primera congresista trans de su país. Esta joven, quien también ha ejercido la prostitución, asegura que desea luchar por una sociedad más igualitaria, libre de discriminación y violencia.

(LaIguana.TV)

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