A fines de enero y principios de febrero, los buques con bandera iraní Faxon y el Fortune arribaron a Puerto La Cruz con gasolina para paliar la crisis generada por el bloqueo de Estados Unidos; resulta que estos petroleros y todos los envíos navales con destino a Venezuela son vigilados por el imperio, como parte de su amenaza.

El 20 de febrero atracó en suelo venezolano el tercer petrolero iraní, el Forest, cargado con 270 mil barriles de gasolina. Un portal aliado a EEUU, que hace seguimiento de las exportaciones de petróleo en el mar, reveló que este buque “llegó en secreto a El Palito” y que “hicieron un seguimiento de seis semanas”, demostrando así su injerencia hacia Venezuela.

Además, estas entregas de combustible fueron confirmadas por una variedad de fuentes no gubernamentales, incluido TankerTrackers.com y agencia de noticias como Reuters.

Estamos al tanto de los informes de un intercambio petrolero venezolano-iraní y continuamos monitoreando la situación. No hay prisa para levantar las sanciones mientras se lleva a cabo la revisión”, confirmó un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos al Servicio Persa de la VOA, el 24 de marzo.

“Bloquear a los petroleros para que no lleguen a las costas venezolanas, eso realmente aumenta las tensiones más allá de la aplicación de sanciones básicas”, dijo reciente el analista con sede en Bogotá, James Bosworth.

Para evitar que los petroleros sean bloqueados por Washington y puedan llegar finalmente a Venezuela para materializar la ayuda humanitaria, Irán tiene que utilizar una la técnica de disfrazar los barcos para evitar las sanciones gringas.

“Una de las técnicas recientes ha sido disfrazar los barcos como cargueros que no son propiedad de la flota iraní. Parte de la razón por la que no se han producido nuevas incautaciones de petroleros iraníes desde agosto, es que le ha tomado algún tiempo a EEUU descubrir estas técnicas”, dijo el analista iraní Emanuele Ottolenghi.

(LaIguana.TV)

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