Luka Modric Gerard Piqué también tuvieron sus más y sus menos camino del túnel de vestuarios. El croata vio que el defensa estaba esperando a Gil Manzano y al saludarle y darle la mano le dijo. «A rajar ahora, ¿eh?. Piqué puso cara de sorprendido y le retiró en la mano enseguida, quejándose del tiempo añadido por el colegiado. «¡Pero cuántos minutos quieres!», insistió el croata, feliz por el triunfo de su equipo y molesto por las protestas de los jugadores del Barcelona.

Desde el Real Madrid no se ha entendido la actitud del Barcelona, entendiendo los blancos que ha sido uno de los Clásicos menos polémicos de los últimos años. En el Madrid entienden que no es penalti de Mendy y ponen como ejemplo una jugada de Vinicius en la que cae al área y de la que apenas se habla. Zidane lo dejó claro: «No creo que el árbitro haya sido decisivo».

Respeto al tiempo añadido, Gil Manzano aplicó bien el reglamento, añadiendo dos minutos por los cambios y tres por los problemas que tuvo con el pinganillo. Es más, desde el Madrid podría alegar que en la primera parte, Gil Manzano dio dos minutos y que no pitó el final hasta que el Barça lanzó un saque de esquina, con el tiempo ya cumplido.

Nada de esto, sin embargo, convence a Piqué o a Koeman, que fueron los que más se quejaron del arbitraje al final del partido. El central hablando con Gil Manzano y el holandés en sus comparecencias de prensa.

(Marca)

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