El lanzamiento del yuan digital está cada vez más cerca. Los medios estadounidenses analizan qué significa la llegada de la moneda china y qué peligros representa para la hegemonía del dólar.

El diario estadounidense Wall Street Journal escribió el pasado 5 de abril que «China crea su propia moneda digital, la primera de las grandes economías».

A diferencia de las criptomonedas como el bitcoin, la moneda digital china está controlada por su banco central, por lo que brinda al Gobierno de China «amplias herramientas nuevas».

El medio recuerda que hace 1.000 años, China inventó el papel moneda y ahora está acuñando efectivo digitalmente «en una reinvención del dinero que podría sacudir un pilar del poder estadounidense».

«Pekín está posicionando el yuan digital para uso internacional y lo está diseñando para que no esté atado al sistema financiero global, donde el dólar estadounidense ha sido el rey desde la Segunda Guerra Mundial», dice el artículo.

Al mismo tiempo, el yuan digital permitirá desacoplarse del sistema controlado por EEUU no solo a China sino también a otros países que los estadounidenses buscan castigar, observan los analistas del blog financiero de Estados Unidos, Zero Hedge.

El yuan digital podría dar a los países una forma de cambiar dinero sin el conocimiento de Estados Unidos. Los intercambios no necesitarían usar SWIFT, la red que se usa en transferencias de dinero entre bancos comerciales, y que puede ser monitoreada por el Gobierno de EEUU.

Sin duda, una alternativa creíble al dólar tendría profundas implicaciones en los flujos de capital global, advierten los analistas.

«Las consecuencias para el perpetuo déficit de cuenta corriente de Estados Unidos no tendrían precedentes».

Además de realinear el equilibrio global del poder monetario prácticamente de la noche a la mañana, la moneda digital de China permite una vigilancia y supervisión sin precedentes sobre cada transacción. La moneda digital permitiría imponer y cobrar multas tan pronto como se detectase una infracción, escribe Zero Hedge.

Al mismo tiempo, Pekín ha probado las fechas de vencimiento del dinero para alentar a los usuarios a gastarlo rápidamente, para los momentos en los que la economía necesita un impulso.

«Durante la última década hemos bromeado que es solo cuestión de tiempo hasta que los bancos centrales pongan una fecha de vencimiento en cada unidad monetaria en circulación para compensar la creciente petrificación del sistema monetario, donde las tasas negativas han provocado aún más ahorro y no gasto como pretendían los bancos centrales».

Se estima que el gigante asiático lanzaría el yuan criptográfico en 2022, pero la moneda parece estar lista para comenzar a funcionar tan pronto como sea posible. Y es solo cuestión de tiempo para que otros bancos centrales sigan su ejemplo.

«En resumen, mientras que EEUU y China están hablando seriamente sobre el desacoplamiento, el yuan digital, que ahora es una realidad, indica que el Gobierno de China no solo lo está planificando de manera más efectiva, sino que será el primero en romper completamente todos los vínculos cuando llegue el momento», concluyen los analistas.

(Sputnik)

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