La dirección del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) ha planteado a sus trabajadores el despido de 3.800 empleados en el marco del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que la entidad negocia para reestructurar su plantilla tras la crisis del coronavirus. 

«Este excedente, que representa el 16% de la plantilla del banco, afectaría a 3.000 personas de la red de oficinas (más de un 21% de las personas que actualmente trabajan en ella) y las 800 restantes de servicios centrales (5% del total actual)», informó el sindicato Comisiones Obreras (CC.OO) a través de un comunicado. 

El sindicato criticó el planteamiento de la entidad porque, a su modo de ver, se trata de unas cifras «escandalosas» que «se alejan de todo aquello que el banco ha querido hacer creer a su plantilla». 

«Detrás de estos números hay personas y familias, que se van a quedar sin fuente de ingresos mientras la alta dirección mantiene e incrementa unos sueldos millonarios», añaden desde CC.OO. 

Además, la propuesta de la empresa incluye el cierre de 530 oficinas, lo que supondría bajar la persiana en casi una de cada cuatro de sus locales en España. 

El banco defiende la necesidad de estos despidos masivos por el contexto de «profunda transformación» del sector, sobre todo el uso cada vez más extendido de los canales digitales entre los clientes. 

En 2020 el BBVA obtuvo un beneficio neto de 1.305 millones de euros, un 62,9% que el año anterior.  

El del BBVA no es el único proceso de despido masivo activo en la banca española. Por ejemplo, Caixabank planteó este 20 de abril a sus sindicatos un plan para reducir más de 8.200 empleos. 

Teniendo en cuenta los procesos de estas entidades y otros como los de Banco Sabadell o Unicaja, la banca española planteó ya casi 19.000 despidos de forma reciente. 

La ministra de Trabajo y vicepresidenta tercera del Gobierno, Yolanda Díaz, manifestó este 22 de abril su rechazo a los procesos de despido en la banca. 

«No son tiempos de estos planteamientos. Todo el país está sufriendo y se debe remar en una dirección, que es el mantenimiento del empleo», señaló en declaraciones a los medios desde Bruselas. 

Por su parte, los sindicatos mayoritarios pidieron este jueves 22 la intervención del Gobierno para presionar a la banca en busca de soluciones alternativas, sobre todo después de que este sector fuese salvado en la última crisis económica con múltiples inyecciones de recursos públicos. 

(Sputnik) 

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