Las autoridades canadienses encontraron una fosa común con los restos de 215 niños, algunos de ellos de apenas 3 años de edad, enterrados en el sitio donde se situaba el mayor internado para los menores indígenas de Canadá destinado a asimilarlos. El hallazgo impactó no solamente a las comunidades indígenas, sino también a las autoridades del país.
 
Los niños eran estudiantes de la Escuela Internado para Indígenas Kamloops en Columbia Británica, que se dedicaba a la asimilación de los menores locales y que cerró sus puertas en 1978. La líder de la Primera Nación Tk’emlups te Secwepemc, Rosanne Casimir, anunció el hallazgo el 27 de mayo.
 
Ahora, los representantes de la comunidad indígena están trabajando con un grupo de especialistas y la oficina del forense para establecer las causas y el tiempo de fallecimiento de los menores, detalles que aún se desconocen.
 

¿Qué se sabe sobre estos restos?

Los restos fueron encontrados con ayuda de un georradar (GPR) durante una inspección del territorio de la escuela. Sin embargo, todavía es posible que se consigan más restos debido a que faltan áreas por revisar, informó la líder de Tk’emlups te Secwepemc.
 
La muerte de estos niños nunca fue documentada. «Algunos tenían tan solo tres años», señala Casimir.
 
«Estábamos buscando una manera de confirmarlo con el más profundo respeto y amor por esos niños perdidos y sus familias al darnos cuenta de que Tk’emlups te Secwepemc es el lugar de descanso final de estos menores», expone Casimir, citada por la BBC.
 
La tribu se ha acercado a las comunidades de origen de los niños que asistían a la escuela. «Estamos en las primeras etapas del proceso de recopilación de información y seguiremos colaborando con Tk’emlups te Secwepemc y otros», explicó la jefa del Servicio de Medicina Forense, Lisa Lapointe.
 

¿Cómo reaccionaron en Canadá al hallazgo?

Este descubrimiento causó consternación en la sociedad canadiense. Por su parte, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, destacó que era un «recordatorio doloroso» de un «capítulo vergonzoso» de la historia del país.
 
«Las noticias sobre el hallazgo de restos en la Escuela Internado para Indígenas Kamloops me rompen el corazón», tuiteó Trudeau.
 
Se trata de una «pérdida impensable» que nunca fue documentada por los administradores de dicha escuela, enfatiza Casimir.
 
Las escuelas residenciales eran parte de una política colonial «vergonzosa», señaló la actual ministra de Relaciones Indígenas de Canadá, Carolyn Bennett, quien añadió que el Gobierno se comprometió a «conmemorar a esas almas inocentes perdidas».
 
Terry Teegee, jefe regional de la Asamblea de las Primeras Naciones de la Columbia Británica, señaló que el hallazgo «refresca el dolor y la pérdida» de las comunidades de la región.
 
«Esto realmente hace que resurja el tema de los internados y las heridas de este legado de genocidio hacia los pueblos indígenas», anunció Teegee.
 
Otros grupos indígenas, entre los que se incluye la Autoridad Sanitaria de las Primeras Naciones (FNHA, por sus siglas en inglés), compartieron opiniones similares.
 
«Lamentablemente, esta situación no es una sorpresa e ilustra los impactos dañinos y duraderos que el sistema de escuelas residenciales continúa teniendo en la población de las Primeras Naciones, sus familias y comunidades», escribió el director ejecutivo de la FNHA, Richard Jock, en un comunicado.
 
Los actuales líderes indígenas señalan que este tipo de abusos es una de las causas de las tasas epidémicas de alcoholismo y adicción a las drogas que existen en sus reservas.
 

Las escuelas residenciales para los indígenas en Canadá y su historia

Las escuelas residenciales de Canadá fueron internados obligatorios administrados por el Gobierno y las autoridades religiosas durante los siglos XIX y XX para asimilar por la fuerza a los jóvenes indígenas.
 
La Escuela Internado para Indígenas Kamloops era la más grande del sistema residencial. Inaugurada bajo la administración católica romana en 1890, la institución llegó a tener hasta 500 estudiantes. La inscripción alcanzó su punto máximo en la década de 1950.
 
Desde aproximadamente 1863 hasta 1998, más de 150.000 niños indígenas fueron separados de sus familias para asistir a escuelas cristianas financiadas por el Estado. Fueron obligados a convertirse al cristianismo y no se les permitía hablar en sus idiomas nativos.
 
Una comisión creada en el 2008 para documentar los impactos de este sistema encontró que un gran número de menores indígenas nunca regresó a sus comunidades de origen.
 
Al menos 3.200 niños murieron en medio del abuso y la negligencia, según un informe realizado por la Comisión de la Verdad y la Reconciliación y publicado en 2015. En la investigación se mencionan al menos 51 muertes solo en la escuela de Kamloops entre 1915 y 1963, informa AP.
 
Hasta la fecha, se han identificado más de 4.100 niños que fallecieron mientras asistían a una escuela residencial, informó el Proyecto de Niños Desaparecidos.
 
A su vez, el Gobierno canadiense se disculpó ante el Parlamento en el 2008 y admitió que el abuso físico y sexual en las escuelas era desenfrenado. Muchos estudiantes recuerdan haber sido golpeados por hablar su lengua materna. También perdieron contacto con sus padres y sus costumbres.
 
(Sputnik)
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