El presidente de Francia, Emmanuel Macron, relativizó este martes la bofetada recibida por parte de un espontáneo durante un viaje oficial y señaló que se trata de un acto aislado.

«Hay que relativizar este incidente, que creo que es un hecho aislado. No hay que dejar que oculte el resto de temas tan importantes para la vida de muchos», dijo en una entrevista concedida al diario local Le Dauphiné Libéré.

El presidente dijo no tener la sensación de que haya una degradación del ambiente político.

«No me gustaría que individuos aislados o gente que va hacia los extremos puedan, de alguna manera, hacer olvidar al resto. El pueblo francés es republicano. La inmensa mayoría de franceses se interesa por los problemas de fondo», añadió.

El presidente instó a no dejar que «hechos aislados, de individuos ultraviolentos, como siempre ha habido también en las manifestaciones, tomen posesión del debate público», porque «no lo merecen».

Macron recibió una cachetada durante un desplazamiento en el departamento de Drôme, en el sur del país. El mandatario se acercó a una valla a saludar a la gente que lo esperaba en la calle. Al darle la mano a un hombre, este le dio una cachetada con la otra, que según la versión del Elíseo no le llegó a alcanzar.

El hombre fue rápidamente inmovilizado por los servicios de seguridad y tanto él como otra persona, ambos de 28 años, fueron detenidos y podrían enfrentarse a una pena de tres años de cárcel y 45.000 euros de multa.

«En la República hay libertad de expresión, controversia, libertad de voto, y el pluralismo democrático que hace que te puedas distanciar de gente a la que se le da el mandato de forma regular y que vota las leyes. La contrapartida de esto es que no puede haber violencia, odio, ni en el discurso ni en los actos», sostuvo Macron.

(EFE)

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