El presidente de Rusia, Vladímir Putin, no titubeará en marcar las líneas rojas en el encuentro que tendrá con su par estadounidense, Joe Biden, dio a entender el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. 

«Putin siempre es estricto a la hora de marcar lo que son las líneas rojas para la Federación de Rusia, más aún tratándose de una conversación tan difícil como la que le espera hoy», declaró Peskov en una entrevista con el Canal 1 de la televisión rusa. 

Los líderes de Rusia y Estados Unidos se reunirán esta tarde en la Villa La Grange, en Ginebra, en lo que será la primera cumbre bilateral desde el encuentro de Putin con el entonces presidente Donald Trump en Helsinki, en julio de 2018. 

El portavoz de la Presidencia rusa calificó de «elemento novedoso» que Joe Biden admitiera la posibilidad de incorporación de Ucrania a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). 

«No hubo en el pasado semejantes declaraciones, claro que en Moscú repararon en ello», indicó. 

En la narrativa estadounidense, según Peskov, «persiste la nota de que hacen falta la disuasión, la presión y cosas por el estilo para hablar con Moscú». «Todos escuchamos que a Moscú le tocará pagar por esto o por aquello. Por supuesto que todo ello no contribuye a relajar el ambiente pero, repito, las dos partes, tanto el presidente Putin como el presidente Biden, tienen la intención de conversar», dijo el representante del Kremlin. 

Al mismo tiempo, Peskov constató que, de cara a la cumbre, la retórica en Washington se volvió más favorable al diálogo. 

«Es un elemento positivo, sin duda, y el presidente [Putin] seguramente lo tendrá en cuenta, dijo. 

Para Peskov, los dos líderes «necesitan sentarse a hablar para determinar hasta qué punto discrepan en sus opiniones y hasta qué punto son críticas las controversias entre Rusia y Estados Unidos». «Es lo que va a ocurrir hoy», añadió. 

El portavoz del Kremlin recordó que la cumbre ruso-estadounidense comenzará con una reunión de Putin y Biden, acompañados por el ministro de Exteriores Serguéi Lavrov y el secretario de Estado Antony Blinken. 

Sobre un posible cara a cara entre los jefes de Estado, Peskov dijo que «si estiman necesario conversar en privado, lo harán». 

Además, opinó que la cumbre no será en ningún caso histórica, pero el mero hecho de que los presidentes Vladímir Putin y Joe Biden se reúnen este 16 de junio es un logro. 

«No puede ser histórica. Tampoco cabe esperar avances radicales con lo complicadas que son las relaciones ruso-estadounidenses», declaró Peskov al canal de televisión Rossiya 1. 

Acto seguido, Peskov señaló que «el mero hecho de que los dos presidentes han decidido reunirse y empezar a hablar de los problemas abiertamente es un logro». 

«Podríamos decir que esta cumbre, sin haber empezado aún, tiene un resultado positivo. Pero no esperemos avances radicales», apuntó. 

(Sputnik) 

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