El mandatario estadounidense, Joe Biden, ofreció una rueda de prensa al concluir el encuentro con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en la ciudad de Ginebra (Suiza), en la que compartió su posición con respecto a los temas abordados durante las casi cuatro horas de conversación. 
 
Se trata de la primera cumbre entre un presidente ruso y uno estadounidense desde 2018, pero está antecedida de una escalada de tensiones y deterioro de las relaciones bilaterales, que según el mismo presidente de la Federación Rusa, tocaron su punto más bajo desde el fin de la Guerra Fría, hace casi tres décadas. 
 
Pese a ello, Biden aseguró que, en todo momento, «el tono (…) fue bueno, positivo» y «no hubo ninguna acción estridente», sin que eso implicara necesariamente coincidencias.  
 
«Donde no estuvimos de acuerdo, yo no estuve de acuerdo, dije lo que era. Donde él no estuvo de acuerdo, lo dijo, pero no se hizo en una atmósfera hiperbólica», relató, razón por la cual, dijo, «existe una posibilidad real de mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Rusia sin renunciar a nuestros principios». 
 
Biden también admitió que Rusia siempre había sido una potencia mundial, aseguró que «lo último que quiere Rusia ahora es una Guerra Fría con Estados Unidos» e indicó que ambos comparten «un mutuo interés en cooperar» por el bienestar de sus pueblos, «pero también para el beneficio y seguridad del mundo».
 
«Le manifesté al presidente Putin que mi agenda no es contra Rusia, o alguien más, es a favor de los ciudadanos estadounidenses», destacó.
 
Con respecto a los asuntos de seguridad estratégica, el presidente de Estados Unidos aseveró que le había manifestado a su par que se requerían «algunas reglas básicas en el camino que todos podamos cumplir» y para ello habían discutido «en detalle los próximos pasos» que sus «países deben tomar sobre medidas de control de armas», orientados a «reducir el riesgo de conflictos no intencionales».
 
El mandatario confirmó que en el encuentro se habían discutido temas relacionados con la ciberseguridad, particularmente en lo tocante a los ciberataques. Biden sostuvo que «infraestructura crítica» estadounidense ha sido atacada y subrayó que deben adoptarse medidas para sancionar a los países que apelen a esa clase de tácticas.  
 
Sobre esto, los líderes acordaron «trabajar en entendimientos específicos sobre lo que está fuera de los límites y dar seguimiento a casos específicos», si bien el inquilino de la Casa Blanca no aportó otros detalles.
 
Sin embargo, a pesar del tono de respeto y sin estridencias en el que transcurrió la reunión, el presidente Biden no desaprovechó la oportunidad para opinar sobre la política interior rusa, indicando que ese país tiene la oportunidad de «trabajar drásticamente» en aras de un «gobierno democrático». 
 
(LaIguana.TV)
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