Durante la transmisión de la edición número 328 de su programa Desde Donde Sea, el doctor en Filosofía Política Miguel Ángel Pérez Pirela analizó dos temas de política internacional que acontecen esta semana y que han generado expectativas en Latinoamérica y el mundo: la ralentización en el proceso electoral peruano y la reunión que sostuvo el presidente ruso, Vladímir Putin, con su homólogo estadounidense, Joe Biden.

¿Por qué no se ha proclamado a Pedro Castillo presidente de Perú si salió ganador en el balotaje?

Pasada una semana de la celebración de las elecciones presidenciales (segunda vuelta) en Perú, aún no se ha hecho la proclamación oficial de quién dirigirá al país suramericano durante los próximos cuatro años.

Castillo, candidato de izquierda, ha pedido tranquilidad a sus seguidores, mientras que Keiko Fujimori (ultraderechista) solicitó convenientemente la anulación de las actas que respaldan la elección de Castillo.

Los seguidores de Castillo han hecho movilizaciones de calle desde que la ONPE publicó el 100% de las actas contabilizadas, a lo que apuntó Pérez Pirela que sería la única forma de que no se ejecutara un Golpe de Estado en Lima, tal como sucedió a Evo Morales en 2019 en Bolivia, con patrocinio de la OEA.

Keiko Fujimori, recordó, de no salir electa para la Presidencia, tendría que enfrentar a la justicia peruana puesto que tiene varias causas penales abiertas. De ahí, señaló, la ralentización y la insistencia del sector que apoya a Fujimori en anular las elecciones apuntando a un supuesto fraude.

El abogado y asesor legal del partido fujimorista, Miguel Torres, dijo este miércoles que «ya sea en los Jurados Electorales Especiales (JEE), o sea en el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), vamos a revertir esta situación [el triunfo de Castillo] y vamos a lograr que el Perú no caiga en un gobierno comunista». Esta declaración, dijo Pérez Pirela, constituye una confesión de cómo fraguarán el golpe contra Castillo, quien representa la ruptura del establishment peruano.

Los medios de comunicación internacionales, en sus titulares, proclaman con entero conocimiento del resultado electoral a Pedro Castillo. Así lo demostró el analista citando los titulares de Telesur, El País, Sputnik, El Mundo, Infobae y EFE: todos ellos afirmando a Castillo en el cargo de presidente, pese a la ausencia de autoridades electorales que le den al pueblo peruano la respuesta que esperan desde hace días.

De lograr Castillo posicionarse como presidente de Perú, no solo representaría una nueva organización de carácter progresista en varios de los países de Latinoamérica, sino también sufriría un descalabro el Grupo de Lima. La congregación de doce gobiernos que han insistido en políticas injerencistas y entreguistas con respecto a Venezuela desde su conformación en 2017 ya perdió la participación de Argentina, en marzo de este año, cuando la Cancillería albiceleste informó de su retiro formal.

«El Grupo del Lima, entonces, se quedará sin Lima», concluyó el analista.

Putin le dio con todo a un Biden que se vio disminuido en la cumbre de Ginebra

La cumbre, que tuvo lugar en Ginebra este 16 de junio, cerró con una rueda de prensa de Putin, seguida por la respectiva de Biden, que tuvieron una abismal diferencia, no solo por los argumentos que cada presidente dio sobre su apreciación del comportamiento de su adversario, sino por el comportamiento de los líderes: mientras que Putin defendió cada una de las preguntas que hicieran los periodistas presentes, y pasó a la historia por las frases contundentes que desenmascaran la política hipócrita de EE. UU., la rueda de prensa de Biden se resumió a un lapsus mental en el que llamó al presidente Putin «president Trump» (en inglés), y al episodio final trascámaras en un enfrentamiento con una periodista de CNN, a la que atacó cuando esta insistiera en una pregunta al final de la conferencia.

Pérez Pirela, quien ya había ofrecido una disertación en un Desde Donde Sea previo a la cumbre, actualizó los pormenores de la reunión de los líderes mundiales que duró poco más de tres horas, en un cambio de formato de última hora. Entre estos, recordó que las expectativas de la reunión —que no eran muchas para Rusia— se mantienen en estado neutral, puesto que los temas duros como el movimiento de la OTAN en la frontera ucrano-rusa y las políticas coercitivas gringas hacia Latinoamérica no se tocaron. Así lo confirmó un portavoz del Kremlin este mismo jueves.

Putin, tal como lo señaló el comunicador, se vio muy superior en cuanto a argumentos y comportamiento al presidente estadounidense, por lo que consideró un acierto la decisión del comité de prensa de Biden haber propuesto las ruedas de prensa por separado.

Los presidentes de ambas potencias deberán reunirse nuevamente en un lapso de entre tres y seis meses, si los temas tocados en esta oportunidad no consiguen resolución, según dijo Biden, quien además calificó la cumbre como «positiva».

Sobre la acusación de «asesino» que hiciera Biden contra Putin al inicio de su mandato, ya el líder ruso había dicho en una entrevista a la NBC que carecía de importancia para él. Sin embargo, durante la rueda de prensa aclaró que así como él fue nombrado «asesino» por temas de Estado, así mismo asesinan personas en las calles de EE. UU. diariamente, por lo cual podría decirse lo mismo del jefe de Estado gringo.

El regreso de los embajadores a Moscú y Washington, así como el acuerdo sobre ataques a la ciberseguridad son temas en los que se esperaba hubiera algún avance durante esta reunión, tal como lo confirmó el presidente ruso.

Biden, tal como lo anunció días atrás, llevó a la mesa de discusión el caso Navalni, como supuesta muestra de violación de los DD. HH. Putin, ante esto, respondió claramente que el opositor ruso «ignorando a sabiendas, quiero subrayarlo, este requisito legal, ese señor se marchó al extranjero para tratamiento, y las autoridades no exigieron su comparecencia. En cuanto salió del hospital y publicó sus vídeo en internet, se planteó esa exigencia». Navalni, prosiguió, «no se presentó [ante autoridades tras recibir el alta hospitalaria], ignoró el requisito legal y fue declarado en búsqueda (…) siendo consciente de ello, vino [a Rusia]. Considero que quería y buscaba deliberadamente ser detenido. Hizo lo que quería».

Putin advirtió que Rusia continuará vigilante de las políticas exteriores estadounidenses, puesto que en 2017 EE. UU. declaró «enemigo y rival» al país europeo, por lo que es desconocido a qué tipo de organizaciones dentro de Rusia estará dispuesto a apoyar el país norteamericano.

(LaIguana.TV)

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