Los refugiados están siendo alojados en un campamento levantado en la base aérea de Torrejón de Ardoz. Permanecen en él 72 horas antes de ser trasladados a otros centros o países. Tiene capacidad para 800 personas y está vigilado por la Policía Militar. Cuenta con espacios diferenciados para hombres por un lado, y mujeres y niños por otro.

Los afganos que aterrizan en la base de Torrejón de Ardoz (Madrid) tras ser evacuados desde Kabul, tanto en aviones del Ejército del Aire como en aeronaves de las fuerzas aéreas de otros países de la UE, son alojados en un campamento especial luego de pasar un protocolo COVID con una prueba de antígenos.

Las instalaciones fueron preparadas en menos de 24 horas por efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en colaboración con el Ejército del Aire en un espacio del recinto de la base aérea. Allí se han habilitado tiendas de campaña en forma de iglú, un comedor con capacidad para 200 personas, un espacio para la atención sanitaria y psicológica, y otro para el aseo personal, así como una zona de juegos para los niños y otra de esparcimiento en general. En total, el campamento puede albergar hasta 800 personas, que se distribuyen de forma diferenciada: los varones en un pabellón, y las mujeres y los niños en las tiendas. Todos cuentan con aire acondicionado.

El dispositivo levantado en la base de Torrejón se enmarca dentro del protocolo de acogida que se aplica a todas estas personas, pues también se procede a su identificación. En caso de dar positivo en las pruebas de antígenos, se les derivaría a otro circuito. Pero por el momento no hay nadie contagiado de COVID-19. También se les informa de los procedimientos de asilo, para lo que se cuenta con la ayuda de intérpretes.

Pocas peticiones de protección

El encargado de coordinar el dispositivo de acogida es el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, dirigido por José Luis Escrivá, que ha habilitado un sistema de asignación de plazas de acogida en función de las características y necesidades de cada familia.

Dentro de las 72 horas que dura su estancia, los refugiados pueden solicitar protección internacional para obtener las plazas que brinda el sistema de acogida. La mayoría de los recién llegados ha desestimado solicitar tal protección en España por lo que una vez agotado el plazo de su estancia en el campamento, serán trasladados a otros destinos. Recordamos que España ejerce de punto de recepción y distribución en la UE de refugiados afganos evacuados desde Kabul.

Las identidades de quienes sí la han pedido (tan solo 12 personas) han sido remitidas a la Oficina de Asilo y Refugio del Ministerio del Interior, que tramitará las solicitudes. El Gobierno asegura disponer de capacidad suficiente en la red estatal de acogida (unas 3.000 plazas), por lo que ha desestimado el ofrecimiento de ayuda de varias comunidades autónomas.

(Sputnik)

 

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