Las nuevas cepas de coronavirus en el mundo han hecho a varios países propensos a implementar restricciones que afectan directamente a sus economías y las consecuencias se ven reflejadas en la economía mundial. Varios analistas pronosticaron el posible desplome de algunas divisas y el fortalecimiento en medio de la crisis económica.

El analista Vladímir Grigóriev cree que si se produce otra crisis similar a la que ocasionó el coronavirus, afectará sobremanera a todas las monedas sin importar que sean débiles o fuertes. De acuerdo con el experto, la situación económica actual no es tan peligrosa para las monedas y esto se debe en gran medida a que el descenso del PIB mundial en 2020 se produjo antes de las restricciones por la propagación del coronavirus. Es así que la contracción de la demanda económica y la posterior recuperación han sido controladas por los reguladores.

«Ahora la principal amenaza para el dólar y el euro es que hay demasiados, lo que significa que su valor está disminuyendo. Los bajos tipos de interés no solo son un indicador de una política monetaria flexible, sino también de una economía con exceso de dinero», explicó a la agencia Prime.

Grigóriev señaló que si los países desarrollados consiguen impedir un deterioro más peligroso que la situación económica actual y evitar una crisis sociopolítica, tanto el dólar como el euro mantendrán su posición, aunque algo floja. De lo contrario, será inevitable un fuerte debilitamiento en sus monedas.

A su vez, el analista Alexandr Osin sugiere que el dólar, como principal moneda de reserva mundial, tiene más posibilidades de mantener su poder, aunque los problemas de la deuda pueden agitarlo bastante. Mientras que el euro tiene muchas más posibilidades de fracasar debido a la heterogeneidad de las economías de la eurozona y a una política demasiado blanda del regulador.

«Esto siempre conduce a un debilitamiento del euro frente al dólar e indirectamente a un aumento de la demanda de inversiones ‘protectoras'», comentó el experto.

Los más débiles y los más fuertes

De acuerdo con Grigóriev, las monedas de los países emergentes han sido las más demandadas en los últimos trimestres, esto significa que sufren aún más la crisis económica. En tanto, Alexandr Osin sugiere que la estabilidad en relación con las monedas base la mantendrán aquellos cuyos estados-emisores apliquen una política reguladora destinada a reducir los riesgos de inflación a largo plazo.

Además, considera que los Estados que han reforzado seriamente sus pasivos externos durante la crisis son los que están en riesgo y advirtió que si estos países no reducen su deuda para el momento en que EEUU reparta dinero subiendo los tipos de interés, sus monedas podrían colapsar.

Las economías que están siendo atacadas son las postsoviéticas, al igual que otras economías emergentes como Turquía y Vietnam. Sin embargo, el experto sugiere que hay algunas monedas que se beneficiaron de la crisis del coronavirus.

«En los últimos 12 meses, entre las monedas de los países BRICS, el rand sudafricano es el que más se ha apreciado frente al dólar estadounidense, con un 21%. El yuan ganó un 10%, el real brasileño y la rupia india ganaron un 3% cada uno», detalló Alexandr Osin a tiempo de pronosticar que las unidades monetarias de Taiwán, Hong Kong y Sudáfrica también pueden fortalecerse.

Los analistas consultados por la agencia Prime concluyeron que la situación económica inevitablemente llevará a una reducción de la demanda de petróleo en los próximos meses y esto afectará a muchas divisas. Además, se esperan cambios en la política crediticia de la Reserva Federal para finales de 2021 y en el Banco Central Europeo para el primer semestre de 2022.

(Sputnik)

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