Los analistas señalan que la FED afronta un mercado laboral estancado, aunque otras voces indican que puede estar de igual manera a punto de despegar, todo ello bajo el cruento impacto de la Covid-19.

En ese sentido prevén para inicios de semana la posibilidad de empezar a reducir sus compras mensuales de activos siempre y cuando se produzca un cambio real en la creación de empleos en septiembre.

Las autoridades de la FED, incluido el presidente Jerome Powell, señalaron oportunamente que los 120 mil millones de dólares en compras mensuales de bonos del Banco Central podrían reducirse a finales de este año.

Ello representaría un primer paso para poner fin a las políticas ante la emergencia sanitaria implementadas en la primavera de 2020 para contener los primeros golpes de la pandemia.

Pero después de un aumento inesperadamente débil de 235 mil empleos en agosto, las autoridades querrán mantener abiertas sus opciones, listas para reducir las compras de bonos tan pronto como se celebre la reunión de la Fed del 2 al 3 de noviembre siguiente.

Tales decisiones dependerían del crecimiento del empleo y su recuperación, y –por supuesto- de los riesgos de la Covid-19.

De ahí que cualquier mecanismo podría detenerse si la enfermedad cobra nuevos bríos.

En ese sentido, el profesor de la Escuela de Administración de la Universidad de Yale (ex funcionario de la FED), William English, señaló que es difícil ser entusiasta para comenzar a reducir las compras si el ritmo de la creación de empleos se desacelera mucho.

La Reserva Federal celebrará su próxima reunión de política el martes y miércoles próximo, sesión que incluirá la publicación de nuevas proyecciones económicas y lecturas sobre las expectativas en torno a las tasas de interés.

(Prensa Latina)

Comentarios Facebook