La Unión Europea (UE) ha elevado el tono con Estados Unidos por no comunicarle sus planes de alianza de defensa con Australia y el Reino Unido, conocida como Aukus, y se ha solidarizado con Francia al haberle cancelado Canberra un contrato millonario para proveerle submarinos, como consecuencia de ese nuevo pacto. 

“La presidenta (de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen), dijo claramente que entre países socios, países aliados, los países que conforman la UE y EEUU, se espera que haya una relación de confianza, información y transparencia”, indicó este martes en la rueda de prensa diaria de la CE su portavoz jefe, Eric Mamer. 

Mamer se refirió así a una entrevista que Von der Leyen concedió el martes a la cadena estadounidense CNN, en la que afirmó a propósito de Aukus que hay “muchas cuestiones abiertas que tienen que ser respondidas” y que “se ha tratado a uno de nuestros Estados miembros de manera que no es aceptable”. 

“Queremos saber qué ha pasado y por qué, y primero clarificar eso antes de seguir como si nada”, apuntó la política alemana sobre la alianza defensiva entre EEUU, el Reino Unido y Australia, que salió a la luz para “sorpresa” de los europeos el pasado jueves, justo el día que la UE presentaba su nueva estrategia para ampliar su influencia en la región indopacífica. 

“Entiendo la decepción en Europa sobre cómo este asunto fue gestionado. Somos amigos y aliados, y amigos y aliados hablan a menudo y sobre asuntos de interés común. Claramente esto no ha pasado, creo que necesitamos hablar”, agregó Von der Leyen. 

Preguntada por si China podría aprovechar la situación para crear división, la presidenta comunitaria respondió a la CNN que “no dejaremos que eso pase, porque sabemos exactamente quiénes son nuestros amigos y aliados, sabemos que tenemos valores compartidos, intereses comunes”. 

Hoy, el portavoz de la CE dejó claro que la reacción de Von der Leyen no está relacionada con que se trate de un anuncio “en el ámbito militar”, sino que “es la manera en la que han sucedido las cosas lo que la presidenta no considera aceptable”. 

“Se trata de la relación de confianza que uno puede esperar de EEUU, el Reino Unido y Australia, que son países socios, amigos y aliados”, concluyó. 

Consecuencias con EEUU 

Esta subida del tono hacia Washington puede repercutir en el calendario de las negociaciones que la UE y EEUU van a iniciar en el marco de su Consejo de Comercio y Tecnología, cuya inauguración sigue prevista por el momento para el próximo 29 de septiembre en Pittsburgh (Pensilvania, EEUU). 

Mamer reconoció que la UE está “analizando” el impacto que el anuncio de Aukus podría tener en la programación de esa reunión, en la que equipos negociadores de ambas partes quieren llegar a acuerdos sobre cooperación en materia de normas tecnológicas, la seguridad de la cadena de suministro o la gobernanza de los datos y las plataformas tecnológicas. 

Igualmente, la UE está revisando el impacto de la nueva alianza en la negociación con Australia de un acuerdo de libre comercio, cuya próxima ronda está prevista en principio en octubre. 

Mientras, el secretario de Estado francés de Asuntos Europeos, Clément Beaune, aseguró hoy que la llamada crisis de los submarinos «es un asunto europeo» y que la UE debe reaccionar y no hacer «como si no hubiera pasado nada». 

El alto representante comunitario para la Política Exterior, Josep Borrell, ya habló el lunes de la “clara solidaridad” con Francia expresada por los ministros de Exteriores de la UE tras reunirse con ellos en Nueva York, donde se encuentran para participar en las sesiones de la Asamblea General de la ONU. 

En una rueda de prensa tras ese encuentro, Borrell reconoció la “sorpresa” con la que los europeos recibieron la noticia de la nueva alianza, así como sobre la súbita cancelación del contrato de Australia con Francia de los submarinos, que ahora le suministrará EEUU y con propulsión nuclear. 

También aludió a un encuentro ya concertado antes de esta crisis que había mantenido con la ministra australiana de Exteriores, Marise Payne, a quien preguntó por “las razones de la falta de consultas previas” sobre Aukus. 

“Más cooperación, más coordinación, menos fragmentación. Esto es lo que necesitamos para alcanzar un entorno estable y pacífico en la región indopacífica”, resumió. 

(EFE) 

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