El 25 de septiembre se conoció el contrato entre la empresa petrolera venezolana PDVSA y la iraní NIOC que contempla el intercambio de crudo pesado venezolano por el condensado iraní. El jefe de la compañía persa North Drilling Company (NDC), Hedayatolá Khademi, habló con Sputnik sobre las repercusiones que podría tener el acuerdo.

Según las dos empresas estatales, su acuerdo podría cambiar el régimen de sanciones, según ellas, imponen EEUU y los países europeos constantemente y demostrar que dichas sanciones no surten efecto.

«Irán puede vender parte de su petróleo en cualquier forma, puede ganar dinero con esos tratos y satisfacer sus necesidades. Gracias a este acuerdo de trueque con Venezuela, Irán pudo, de hecho, obtener algunos de los derechos financieros que fueron violados [por las sanciones] y ahora puede utilizarlos en su beneficio», destacó el entrevistado.

El ejecutivo de NDC cree, también, que la firma del acuerdo podría cristalizar en otros futuros que tarde o temprano acaben «demoliendo el muro de las sanciones». Según Khademi, este tipo de contratos con empresas venezolanas y libanesas dejan «en evidencia» la ineficacia de las sanciones petroleras. El entrevistado también señala que con la firma de un contrato de intercambio petrolero ambos países podrán recuperar su lugar perdido en el mercado mundial de crudo.

«Irán lleva mucho tiempo aislado del mercado mundial del petróleo debido a las sanciones que han restringido sus posibilidades de comerciar con crudo. E incluso los dos millones de barriles de petróleo que en Irán se podían producir eran desplazados por otros gigantes del sector. Pero ahora en Irán se podrá extraer más petróleo para exportar gracias a estos contratos de intercambio, lo que también afectará a los precios del mercado mundial de este hidrocarburo», asegura Khademi.

¿Qué pasará ahora con el crudo venezolano enviado a Irán?

Khademi subrayó que, según el contrato actual, el crudo venezolano no saldrá inmediatamente al mercado, sino que será sometido a un proceso de refinado y no se venderá barato.

Según el entrevistado, el petróleo adquirido es considerado como pesado, por lo que será necesario tratarlo en Irán. Asegura que «los vecinos de Irán estarían muy dispuestos a comprarlo en esta forma o en productos refinados», razón por la cual el petróleo venezolano se exportará a través del país persa. Entre los países que estarían dispuestos a comprar estos productos petrolíferos figuran China y la India, dice Khademi.

«Además, cualquier producto petrolífero de origen venezolano estaría ya fuera de las tarifas de la OPEP, y obviamente Irán no venderá estos productos a precios muy bajos o con descuentos significativos, porque Irán se beneficia realmente de este acuerdo petrolero», explica.

¿Qué gana Venezuela?

Según el director de la Compañía de Desarrollo de Petróleo y Gas de Irán, el acuerdo entre sus compañías es mutuamente beneficioso.

«Al igual que el Líbano, Venezuela sufre escasez de combustible debido a las sanciones de EEUU. En la situación actual, Venezuela necesita el petróleo ligero iraní».

Según el director del NDC, EEUU no podrá adoptar medidas especiales, del mismo modo que no pudo impedir que los barcos transporten carga venezolana y libanesa. Y es que «tanto Irán como vendedor de la carga, como Venezuela, como comprador, tienen la capacidad de proteger el cargamento. EEUU es muy consciente de lo fuerte que es Irán en términos de defensa naval, y si interfieren con los barcos iraníes, sin duda creará grandes problemas para los barcos de EEUU y de sus aliados».

El jefe de la Compañía Nacional de Exploración de Irán también cree que el acuerdo con PDVSA tendrá un impacto positivo en las negociaciones con los países del P5+1 sobre el Plan de Acción Integral Conjunto.

Según Reuters, que cita a varias fuentes afines al acuerdo, este tendrá una vigencia de seis meses con la posibilidad de ser extendido. El portal TankerTrackers.com destaca que los primeros 1,9 millones de barriles de crudo pesado venezolano ya han sido cargados en el buque cisterna iraní Felicity en el puerto de Jose.

La agencia cita a tres informantes, quienes aseguran que con este trato Venezuela ha pagado parcialmente los dos millones de condensado iraní que ya recibió el 23 de septiembre.

Desde 2020, PDVSA importó dos cargamentos con el condensado iraní como parte de unos acuerdos para satisfacer sus necesidades por los diluentes. De hecho, también hubo intercambios de combustible venezolano para aviones por gasolina iraní.

El nuevo contrato podría ayudar a PDVSA a asegurarse una fuente estable de diluentes y estabilizar las exportaciones de crudo del Orinoco. De tal modo, podría por fin refinar su propio crudo ligero y fabricar el combustible para automóviles.

(sputniknews.com)

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