Washington comete un gran error y se daña a sí mismo, utilizando el dólar como instrumento de sanciones, declaró el presidente ruso, Vladímir Putin, en una entrevista concedida al canal CNBC.

«Me parece que EEUU comete un gran error al utilizar el dólar como instrumento de sanciones (…) ¿A qué conlleva eso? A que pasemos a los pagos en otras monedas», dijo Putin en la entrevista publicada en la página web del Kremlin.

Indicó que tanto los pagos como las reservas en dólares se reducen en todo el mundo, agregando que Rusia, por su parte, también intenta pasar a los pagos en moneda nacional, así que el dólar pierde su ventaja competitiva absoluta de una moneda de reserva universal.

EEUU «la socava en interés de la situación política momentánea, daña sus propios intereses económicos estratégicos», destacó el presidente ruso.

Al mismo tiempo, Putin recordó que toda la economía global depende de la situación económica en EEUU, asegurando que Rusia está interesada en la estabilidad en ese ámbito, así como en preservar algunos pagos en dólares.

«Por el momento, nos sentimos cómodos con los pagos en dólares por recursos energéticos, sobre todo, por el petróleo», precisó.

Añadió que Moscú sigue atentamente la situación económica, la está analizando y hace los pasos necesarios para garantizar que se cumplan sus intereses a largo plazo.

Aukus

La creación de bloques similares a la recién establecida alianza Aukus socava la estabilidad regional, declaró el presidente ruso.

«La creación de algunos bloques, incluida [la alianza] Estados Unidos – el Reino Unido – Australia, sin duda socava la estabilidad regional, dado que, en mi opinión, ser amigos es bueno, pero ‘ser amigos contra alguien’ es malo», dijo Putin.

El líder ruso agregó que esas acciones «socavan la estabilidad de la que todos estamos hablando y que nos importa a todos».

Putin expresó la esperanza de que la situación no se desarrolle de acuerdo con un escenario impredecible y no genere tensiones adicionales en la región.

El 15 de septiembre, Australia, Reino Unido y Estados Unidos anunciaron un nuevo pacto en materia de defensa, Aukus, por las iniciales de estos países en inglés, que busca contrarrestar la influencia de China en la región del Indo-Pacífico y cuya primera fase estipula la construcción de ocho submarinos de propulsión nuclear para la Armada australiana.

Al día siguiente, el primer ministro australiano, Scott Morrison, anunció que Canberra rompe un contrato de submarinos convencionales, por valor de decenas de miles de millones de dólares, con la francesa Naval Group, decisión que París calificó de «puñalada por la espalda».

(sputniknews.com)

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