«Queda claro que estamos todos en la misma vereda, que es la de resolver el problema enorme que le dejaron a la Argentina», aseguraron a Página12 desde el Gobierno haciendo referencia a la deuda de 44 mil millones de dólares que contrajo el gobierno de Cambiemos con el Fondo Monetario Internacional, y como resumen de lo que significó la carta que publicó la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en las últimas horas. Desde el Frente de Todos sostuvieron que «dentro del espacio estamos en la misma sintonía», y detallaron que, en su misiva, CFK «reforzó la centralidad del Presidente y del Gobierno; enmarcó en el Congreso la soberanía final; instó a la oposición a asumir y cumplir con sus responsabilidades y acompañó el compromiso del tipo de acuerdo que necesitamos y que se refleja, entre otros, en el discurso del Presidente del 9 de julio».

Sobre ese tema, la vicepresidenta aseguró que el país transita «un momento histórico de extrema gravedad» y que «la definición que se adopte y se apruebe, puede llegar a constituir el más auténtico y verdadero cepo del que se tenga memoria para el desarrollo y el crecimiento con inclusión social de nuestro país».

«Apoyo al Presidente y a su centralidad, voluntad de pago y cierre del acuerdo». Así resumieron la carta funcionarios que tienen oficina en Balcarce 50, en diálogo con este diario. Desde otros sectores del oficialismo puntualizaron que «la carta dice con claridad que hay unidad de todo el Frente en las negociaciones que lleva adelante el ministro de Economía, Martín Guzmán. Es un apoyo a las negociaciones con el FMI, pero también a quien lleva adelante el proceso, que es Guzmán, con aval del Presidente, quien siempre dice que el único vocero en el tema es el ministro», añadieron.

Por otra parte, resaltaron que CFK haya realizado «una invitación a que la oposición se haga responsable desde donde hoy le toca, el Congreso de la Nación, para ser parte de la solución. Ellos trajeron y son parte del problema y ya no estamos en campaña. Es momento de que cumplan con su responsabilidad». «Siempre pagamos y que hay que pagar», aclararon luego, e indicaron que «es importante porque sube a la oposición a la discusión. Ellos contrajeron la deuda y van a tener que asumir su responsabilidad y votar el acuerdo en el Congreso».

En las últimas semanas circularon diversos rumores sobre lo que la vicepresidenta opinaba de las negociaciones que estaba llevando adelante el ministro de Economía y cómo se leía eso internacionalmente. Desde Casa Rosada, incluso, contaron a este diario que cuando el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, viajaron a Nueva York, las autoridades del FMI y los inversionistas les consultaban sobre la famosa «carta de la vicepresidenta» que escribió tras la derrota en las PASO. Aseguraban que ese «ruido» desde la política le generaba problemas a Guzmán a la hora se sentarse a negociar. Si bien creían y confirmaban que no iba a haber otra carta, desde algunos sectores del FdT existía el temor de que pudiera volver a suceder algo similar y que significara un problema. Lo cierto es que CFK lo volvió a hacer, pero para dar apoyo y dejar en claro que «el que tiene la firma es el Presidente».

En los últimos días, desde el Gobierno insistían que la vicepresidenta estaba siguiendo de cerca y acompañando las negociaciones a cargo del ministro. También detallaban que ella había consensuado con el Presidente el discurso grabado del domingo luego de los comicios, en el que anunció que enviaría al Congreso una ley con metas plurianuales, que está escribiendo Guzmán, sobre los términos del acuerdo con el Fondo. Incluso, el titular de la cartera visitó varias veces a la vicepresidenta en su despacho del Senado. Lo que restaba, en tanto, era una declaración pública que confirmara lo que desde el Frente venían asegurando. «La carta fue el mensaje ante tanto ruido acerca de si hablaba o no hablaba la vicepresidenta, y ante todo lo que se dice acerca de que está en la vereda de enfrente. Nada de eso es cierto y en la carta lo deja en claro ella misma», explicaron desde el oficialismo.

Sobre la fecha del acuerdo con el FMI, si bien se dijo que podía llegar a ser en enero, desde el Gobierno destacaron que «la única fecha cierta es la que dio el Presidente. El programa plurianual se presentará en diciembre. Lo demás son inventos». Vinculado a ese tema, el mandatario había comentado a este diario que «la instrucción que le di a Guzmán es cerrar un acuerdo sostenible tan pronto como sea posible. Kristalina Georgieva sabe que el acuerdo que alcancemos exigirá que se respete un programa de desarrollo que garantice crecimiento y una distribución equitativa del ingreso», y opinó: «Confío en que todo se encamine bien porque las condiciones están dadas».

Uno de los funcionarios que respaldó públicamente la misiva de CFK fue el embajador en Brasil, Daniel Scioli. Puntualizó que «el Congreso es el corazón de nuestra democracia, como ha hecho referencia en su carta la vicepresidenta. Me pareció impecable y pone las cosas en su lugar desde el punto de vista institucional». Para finalizar, agregó que «se está saliendo de un circuito tóxico de endeudamiento y especulación financiera para dar lugar a una agenda de sustentabilidad social económica y productiva del país».

(Página 12)

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