La variante ómicron de la Covid-19 ha sido detectada hasta ahora en cinco países de América Latina: Brasil, México, Argentina, Chile y Perú, aunque en cualquier momento pueden aparecer en otros países, solo es cuestión de tiempo. En general, los gobiernos de la región han respondido con restricciones aéreas a países africanos, una mayor vigilancia sanitaria y reforzamiento en el proceso de vacunación. 

La primera nación latinoamericana que confirmó la presencia de la variante, de nombre oficial B.1.1.529, en su territorio fue Brasil cuando el martes 30 de noviembre, las autoridades sanitarias informaron sobre los primeros dos casos positivos tras realizar pruebas a dos personas que ingresaron a Sao Paulo provenientes de Sudáfrica. 

Desde el sábado 27 de noviembre, Brasil impuso restricciones aéreas a seis países africanos: Botsuana, Esuatini, Lesoto, Namibia, Sudáfrica y Zimbabue. «Vamos a proteger a los brasileños en esta nueva fase de la pandemia», apuntó el jefe de Gabinete, Ciro Nogueira. 

México fue el segundo país de la región en reportar un caso de esta variante, cuando la Secretaría de Salud confirmó el 3 de diciembre que había resultado positiva la muestra realizada a una persona de 51 años, de origen sudafricano, que arribó al territorio el 21 de noviembre. 

La Secretaría de Salud de México en un comunicado de prensa dijo que hasta la fecha, en México se han identificado la circulación de las variantes de preocupación Alfa, Beta, Gamma, Delta y ómicron.   

No obstante, las autoridades sanitarias de México reiteraron su rechazo al cierre de fronteras y al bloqueo de personas o bienes. En ese sentido, solo existe la directriz de limitar la operación de actividades económicas y sociales al 75 por ciento de la capacidad de los aforos, sin ningún tipo de imposición. 

Chile diagnosticó el sábado 4 de diciembre, a través de la Secretaría Regional Ministerial de Salud de Valparaíso el primer caso de la variante ómicron en una persona que ingresó al territorio por vía aérea desde Ghana. 

Desde tres días antes, el 1 de diciembre, Chile había prohibido el ingreso de extranjeros no residentes que hubiesen estado los últimos 14 días en Sudáfrica, Zimbabue, Namibia, Lesoto, Botsuana, Esuatine o Mozambique. 

Por su parte, Argentina confirmó el primer caso de la variante B.1.1.529 el domingo 5 de diciembre. Se trata de una persona de 38 años que viajó a Sudáfrica a una capacitación y que regresó al territorio por vía aérea, tras hacer una escala en EEUU.  

Ante esa realidad, la Secretaría de Salud de Argentina actualizó las restricciones ante la nueva variante. Así, decretó que toda persona que provenga o que haya visitado el continente africano deberá cumplir con requisitos renovados. 

En el caso de Perú se presume la presencia de la variante, luego que un viajero de ese país llegara a Japón y allí fuera detectado. 

La capacidad de dispersión de Ómicron está, por tanto, confirmada y las autoridades de la región la consideran inevitable. Frente a ello, las autoridades de varios países han puesto en marcha planes de reforzamiento de la vacunación, incluso en naciones donde las coberturas de vacunación no han sido completadas hasta los llamados niveles de inmunidad de grupo. 

La información referente a cómo se comportarán las vacunas que están siendo empleadas contra ómicron es escasa e imprecisa. 

(teleSUR) 

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