Suciedad, desorden, remodelaciones sin terminar, pintura deteriorada, documentos fuera de lugar, obras de arte en el piso y cauchos viejos apilados al lado de archivadores fue lo que consiguieron el canciller Félix Plascencia y el gobernador Héctor Rodríguez en la embajada de Venezuela en Honduras. 

Plascencia y Rodríguez recuperaron el espacio en el marco de su visita a Tegucigalpa para la toma de posesión de la presidenta Xiomara Castro de Zelaya, el pasado 28 de enero, pues desde 2019 estuvo ocupado por un representante de Juan Guaidó ante el gobierno del derechista Juan Orlando Hernández. 

Hernández fue de los mandatarios que se plegó al dictamen estadounidense y desconoció al Gobierno del presidente Nicolás Maduro, en favor del autoproclamado Guaidó.  

En una acción similar, representantes de Caracas rescataron la embajada de Venezuela en La Paz, de la que se apoderaron ilegalmente pseudofuncionarios respaldados por el régimen de facto de Jeanine Áñez. Como en este caso, la edificación exhibía visibles signos de deterioro y reinaba el desorden. 

El pasado 17 de enero, el Gobierno de Bolivia informó que estos agentes habían sustraído 34 vehículos propiedad de la embajada con el propósito de comercializarlos ilegalmente en el mercado secundario. 

El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, detalló que «en diferentes fechas y mediante varios allanamientos realizados se pudo recuperar 12 de los 34 vehículos hurtados y/o vendidos por la gente que llegó de manera ilegal por parte del señor Juan Guaidó, entre ellos ocho vagonetas, un automóvil, un bus, una motocicleta y un minibús».

Adicionalmente, las autoridades aseguraron que el grupo se apropió de una antena de comunicación y un arma de fuego, así como de obras de arte y muebles, entre otros enseres. 

(LaIguana.TV)

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