Los intentos de Francia de persuadir a sus aliados europeos de imponer un embargo a los suministros de petróleo ruso no son nada más que ‘juegos preelectorales’, considera un experto consultado por Sputnik.

Francia se esfuerza para convencer a los países de la Unión Europea (UE) de imponer un embargo a los envíos del petróleo de Rusia, declaró el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire. Previamente el presidente francés, Emmanuel Macron, abogó por limitar las entregas de petróleo y carbón rusos a la UE.

Según la opinión de Alexéi Grivach, director general adjunto del Fondo Nacional de Seguridad Energética, estas declaraciones están vinculadas a la situación electoral francesa y no a la realidad del mercado energético europeo.

«La agenda política, la agenda electoral dicta sus propias reglas. Por un lado, Macron demuestra su voluntad de no cruzar las líneas rojas, pero por otro, tiene que ser duro para complacer a su electorado autóctono», explicó.

Sin embargo, puso de relieve que Francia forma parte del mercado energético europeo y también se ve muy afectada por el aumento de los precios, incluso antes de que se imponga el embargo.

El experto subrayó que los precios de los combustibles en Europa han subido drásticamente, y no se trata de una subida especulativa, sino un precio real para el mercado.

«Para los franceses, los precios se mantienen bajos de manera artificial. Los congelaron el pasado otoño, antes de las elecciones. Pero no pueden permanecer congelados durante mucho tiempo, porque se está formando un vacío de liquidez en las empresas que suministran este recurso. Cada día este agujero de caja aumenta, y cada vez es más difícil parcharlo. Tarde o temprano puede acabar en una explosión social», consideró el experto.

Según el analista, la UE no tiene muchas opciones: «o la UE se divide y no habrá ninguna solidaridad energética, o van a apoyar al mercado y sufrir todos juntos», compartiendo escasas reservas, que se reducirían en caso de interrupción física del suministro energético.

El riesgo de corte de suministros no existe hoy, pero puede surgir en medio de esa retórica por parte de los europeos y de una escalada de la guerra comercial, concluyó Grivach.

(Sputnik)

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