Montevideo y Canelones (sur) habilitaron la venta de productos de alimentación en forma fraccionada como medida de respuesta a la crisis económica, luego del pedido de una gremial de comerciantes en Uruguay.

La medida, que en la capital uruguaya estará vigente durante 180 días, aplica a los locales comerciales de hasta 100 metros cuadrados y el fraccionamiento debe hacerse a la vista del público y cumplir con las medidas que garanticen la inocuidad de los alimentos, según informó la Intendencia de Montevideo (IM) en un comunicado.

En Canelones, en tanto, esta disposición aplica a comercios de hasta 200 metros cuadrados.

El Centro de Almaceneros, Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (Cambadu) solicitó esta medida al detectar una creciente demanda de adquirir cantidades menores de alimentos que los envasados en origen, según explicó su presidente, Daniel Fernández, en declaraciones a la televisión local Subrayado.

“A veces uno lo ve desde la distancia y no se da cuenta lo que es tener la platita cortita de la changa (trabajo informal y discontinuado), que mañana no sabe si la va a tener y la tiene que estirar todo el día”, expresó Fernández sobre la situación, a lo que calificó la medida adoptada como “positiva”.

En Montevideo, se podrán fraccionar todos los productos poco perecederos, por lo que quedan excluidos algunos como manteca, margarina, ricota, crema de leche, pastas frescas rellenas, conservas de tomate, leche en polvo, miel, sal, azúcar industrial, queso rallado, conservas y aceites de oliva, entre otros.

La IM habilitó asimismo a que las empresas productoras de alimentos amplíen el rango de empaquetado para facilitar el fraccionamiento a los comerciantes.

Estos dos departamentos (provincias) tienen una población de 1,8 millones de personas y concentran a algo más de la mitad población del país.

La práctica de la venta de los alimentos fraccionados es habitual en Uruguay en pequeñas localidades y barrios populares durante los periodos de crisis, por la escalada de la inflación que azota al mundo como consecuencia del conflicto entre Rusia y Ucrania.

El Gobierno uruguayo anunció este lunes un aumento a los salarios públicos y a las jubilaciones destinado a combatir la “presión inflacionaria” que afecta al país motivada por este conflicto, a lo que el presidente, Luis Lacalle Pou, aseguró que la mayor preocupación del Gobierno es “que los uruguayos no pierdan poder adquisitivo».

(EFE)

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