Argelia ha amenazado con cortar el suministro de gas a España si el Gobierno de ese país europeo lo deriva hacia Marruecos, reabriendo el gasoducto del Magreb.

«Cualquier transporte de gas natural argelino entregado a España, cuyo destino no sea otro que el previsto en los contratos, será considerado como incumplimiento de los compromisos contractuales, y en consecuencia, podría dar lugar al incumplimiento del contrato que vincula a Sonatrach (empresa argelina) con sus clientes españoles», dice un comunicado del Gobierno de Argelia.

De acuerdo con la televisión estatal de Argelia, el ministro de Energía, Mohamed Arkab, habría recibido un correo electrónico del Ejecutivo español acerca de su decisión de revertir el flujo del gas hacia el gasoducto Magreb-Europa (GME).

Ese gasoducto comunica Argelia con Marruecos y la Península Ibérica y el Gobierno argelino decidió cerrarlo tras una grave crisis diplomática con los marroquíes.

Desde el Ministerio de Transición Ecológica español dijeron el martes que «Marruecos ha pedido apoyo para garantizar su seguridad energética sobre la base de las relaciones comerciales y España ha respondido positivamente a su petición, como corresponde hacer con cualquier otro socio o vecino».

Sin embargo, el Ejecutivo español enfatiza que «en ningún caso el gas adquirido por Marruecos tendrá procedencia argelina»; sino que «Marruecos podrá adquirir GNL en los mercados internacionales, desembarcarlo en alguna planta de regasificación peninsular y utilizar el gasoducto del Magreb para que llegue a su territorio».

Previamente, desde Marruecos habían confirmado la reapertura en sentido inverso del Gasoducto Magreb-Europa para recibir gas desde España.

Relación rota

Las relaciones entre Argelia y Marruecos se han detenido en el último año. En agosto pasado, Argel rompió las relaciones diplomáticas con Rabat, acusando a la parte marroquí de utilizar el programa de espionaje Pegasus contra sus funcionarios, de apoyar a un grupo separatista y de incumplir los compromisos bilaterales, incluso en la disputa territorial del Sáhara Occidental.

En noviembre, Argel anunció el cierre del gasoducto Magreb-Europa, en funcionamiento desde 1996, que atravesaba Marruecos y suministraba gas a España. El Gobierno argelino manifestó que no se vería perjudicado el suministro a España, pues aún continuaba en uso el segundo viaducto conectado con la Península Ibérica a través del Mediterráneo. Además, estaba dispuesto a aumentar los envíos, si era necesario, a través de barcos.

Sin embargo, el cambio de postura de España sobre la cuestión del Sáhara Occidental, apoyando recientemente a Marruecos al considerar su propuesta de autonomía para esta zona como «la base más realista» para solventar el conflicto territorial, ha enturbiado las relaciones entre Madrid y Argel.

Argelia, además de apoyar abiertamente al Frente Polisario —que persigue la autodeterminación del pueblo saharaui de Marruecos— es el principal suministrador de gas natural del país ibérico.

(RT)

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