De acuerdo con el coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM, José Ignacio Martínez, el conflicto en Ucrania no ha jugado, hasta ahora, un papel fundamental en el alza inflacionaria de México.

En la primera quincena de abril, la inflación anual en México se ubicó en un 7,72%, su nivel más alto desde enero de 2001, según el informe periódico publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Los alimentos fueron los productos que más influyeron en la inflación del país latinoamericano.

Ante ello, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, indicó que su Gobierno presentará un plan para frenar el encarecimiento de los alimentos, lo que, señala, afecta principalmente a las clases bajas.

Los ejes principales del plan de López Obrador para evitar que los precios de los alimentos sigan elevándose son: 1) establecer precios de garantía a al menos 24 productos de la canasta básica y 2) dotar de fertilizantes a los productores.

De acuerdo con el académico José Ignacio Martínez, las medidas anunciadas por López Obrador sí podrían detener que el precios de ciertos alimentos básicos como la leche, el pan y la tortilla se frene; sin embargo, los resultados podrían verse reflejados hasta el tercer trimestre de este 2022.

En entrevista con Sputnik, el coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM señaló que el alto nivel de inflación de México no tiene como factor principal el conflicto que se vive en Ucrania, sino las prácticas acaparadoras ejercidas por algunas empresas en el país, además de los intermediarios.

«Hay dos agentes que juegan un papel relevante para el incremento de la inflación del país: los intermediarios y los acaparadores. A uno y a otros les conviene que aumentos los precios de sus productos», indicó el académico.

Empresas como Bimbo, Mazeca y Lala, explicó, tienen prácticas acaparadoras de mercado y fungen como intermediarios entre los productores y los consumidores, y es justamente en este proceso en donde los precios de los productos tienden a elevarse considerablemente.

El plan de López Obrador, señaló Martínez, busca justamente incidir en los procesos de los intermediarios y empresas acaparadoras al imponer los precios de garantía y otorgar fertilizantes gratuitos a los productores, pues estas empresas los venden.

«Lo que el Gobierno federal busca es otorgar de manera gratuita los fertilizantes con lo que rompe una cadena con estas empresas que también los venden (…) Con esto se rompe el eslabón de que ya no son las empresas las que venden el fertilizantes y por otro lado que haya una venta al consumidor», indicó.

De acuerdo con el experto, los precios de garantía no son un estímulo directo para que la inflación no crezca, incluso puede aumentar la inflación, pero ya no en torno a estos productos.

(Sputnik)

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