Nos encontramos el día 22 de mayo, Día Mundial de la Diversidad Biológica, en las instalaciones de la Unidad Educativa Bolivariana La Mucuy Baja, Municipio Santos Marquina, en el estado Mérida.

Nos encontramos voceras y voceros de organizaciones campesinas, movimientos populares, agrupaciones culturales y grupos de investigación científica, siguiendo la invitación de la Campaña por una Venezuela Libre de Transgénicos a sumarnos a la movilización internacional en contra de Bayer, Monsanto y Syngenta.

En contra del agronegocio, los transgénicos, el despojo de nuestros territorios, la privatización de nuestras semillas y la cultura de muerte.

A favor de la agroecología, la soberanía de nuestros cuerpos y territorios, la salud de nuestros pueblos y nuestra Madre Tierra… A favor de la vida.

Nos reunimos en defensa de nuestra Ley de Semillas, única ley abiertamente antitransgénicos, antipatente, y que otorga al poder popular toda herramienta necesaria para defender nuestra soberanía alimentaria en este contexto.

Nos reunimos para constituir un frente unido y planificar una agenda común.

Nos acompañaron miembros de los Productores Integrales del Páramo, quienes compartieron su experiencia en Mucuchíes y nos hablaron de la situación actual de la Comisión Nacional de Semillas.

Nos acompañaron miembros del Movimiento Sin Tierra de Brasil, quienes compartieron con nosotros su análisis sobre la situación del agronegocio y transgénicos en el país, en el contexto pospandemia.

Durante el transcurso de la reunión el frente unido se fue perfilando como una escuela itinerante, ante la necesidad inminente de difundir la información sobre los efectos de la presencia del agronegocio y los transgénicos sobre la vida y la soberanía, y ante la necesidad de activar las instancias del poder popular contempladas en la Ley para defenderla y defendernos.

Esto implica un trabajo de doble abordaje, que sin dejar de ocupar el terreno de las redes y otros espacios mediáticos también involucre el puerta a puerta en nuestros territorios, aprovechando estrategias cómo las que nos ofrecen las acciones de grupos culturales.

Otro acuerdo fue el de continuar convocando la juntera para concertar la representación popular ante la Comisión Nacional de Semillas, ente con la capacidad de asentar la legitimidad del Sistema Informal de Certificación de Semillas, en convivencia con el Sistema Formal, como lo contempla la Ley.

Finalmente asumimos el compromiso de trabajar por la reglamentación de nuestra Ley de Semillas 2015, de luchar porque ese sea el trabajo por venir en la Asamblea, y no el de la modificación de la ley.

Nos reunimos para intercambiar semillas y saberes. Nos reunimos y nuestras crías dibujaron historias del origen de la semilla, historias de lucha y esperanza.

Por la defensa de nuestras semillas, cuerpos y territorios libres.

Por la defensa de nuestra ley de semillas.

Por la defensa y el cuidado de la vida en todas sus formas.

(Nota de prensa)

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