El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, conversó vía telefónica con el opositor ultraderechista venezolano Juan Guaidó la tarde de este miércoles en el marco de la Cumbre de las Américas, informaron las asesorías de prensa de ambas partes.

«El presidente Biden expresó su apoyo por las negociaciones venezolanas como el mejor camino a la restauración pacífica de las instituciones democráticas, elecciones justas y libres, y el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos los venezolanos», informó la Casa Blanca en un comunicado.

Por su parte, «Guaidó reafirmó la importancia de calibrar permanentemente una presión multilateral internacional liderada por EEUU para una salida negociada a la crisis que derive en elecciones libres, justas y verificables», dijo el equipo del venezolano en un comunicado enviado a la AFP.

La llamada telefónica duró unos 17 minutos y fue realizada mientras Biden volaba hacia Los Ángeles para participar en la cita hemisférica, informaron fuentes del entorno de Guaidó.

Después de más de dos décadas de tensión política, un nuevo intento de diálogo entre la oposición y el gobierno del presidente Maduro había sido iniciado el año pasado entre ambas partes, pero el jefe de Estado suspendió las conversaciones en octubre por la extradición ilegal del enviado diplomático Alex Saab, en total irrespeto de las leyes del derecho internacional.

Fuentes próximas al entorno de Guaidó sostienen que hay esfuerzos para que la derecha y el Gobierno Bolivariano vuelvan a la mesa con la mediación del Vaticano.

Esta semana el jefe de la diplomacia estadounidense Antony Blinken conversó con el cardenal Pietro Parolín para discutir, entre otras cosas, la importancia de las negociaciones entre el Gobierno Bolivariano y la Plataforma Unitaria como el mejor camino para resolver la crisis.

El presidente de Estados Unidos reafirmó su disposición a «calibrar la política de sanciones» impuestas a Venezuela dependiendo del avance de las negociaciones entre ambas partes.

Biden aterriza en Los Ángeles para la novena Cumbre de las Américas, que no se celebraba en Estados Unidos desde 1994, cuando el entonces presidente Bill Clinton celebró el primero de estos encuentros. Pero la cita, que debía ser una espacio para alcanzar agendas conjuntas, ha mostrado divisiones en la región e inicia este miércoles luego de semanas de suspenso y con notables ausencias debidas, en parte, al tema Venezuela.

El presidente de México Andrés Manuel López Obrador se negó a participar debido a la exclusión de Venezuela, Cuba y Nicaragua de la Cumbre. Le siguieron otros presidentes de América Latina y Centroamérica.

(AFP/LaIguana.TV)

Comentarios Facebook