Juan González, asesor de la Casa Blanca para América Latina, ofreció este jueves nuevas explicaciones relacionadas con la ausencia de Venezuela de la IX Cumbre de las Américas, tema que ha acaparado un espacio del debate no previsto por los organizadores.

En conversación con el medio EVTV, el funcionario admitió que la administración Biden mantiene contactos con el presidente Nicolás Maduro para enviarle «mensajes directos», aunque insistió que Washington continúa respaldando al exdiputado Juan Guaidó, quien se autoproclamó «presidente interino» en 2019 con la venia estadounidense.

«No podíamos invitar a Maduro como si nada pasará en Venezuela, como si respetara a los venezolanos», justificó González, antes de conceder que en la región hay posturas antagónicas en torno al reconocimiento de las autoridades venezolanas.

Por ese motivo, dijo, la Cumbre no podía convertirse en un foro para discutirlo, si bien subrayó que Estados Unidos no planea cambiar de posición en relación al exparlamentario.

«Hay países donde hay consensos en esto, pero en otros no. Estados Unidos quiere que regrese la democracia a Venezuela, elecciones. El secretario Blinken se reunió con miembros de la sociedad civil venezolana y seguiremos trabajando con el gobierno interino. El presidente Biden dejó claro que no vamos a levantar la presión, si no hay pasos concretos hacia la democracia», detalló.

Según González, «Guaidó es un carácter muy inspirante, habla de un futuro mucho mejor» y por eso el gobierno estadounidense apuesta a su «agenda», aunque matizó que la Casa Blanca no podía imponerse «por encima de los venezolanos».

El asesor presidencial enfatizó que aunque «en la Cumbre se toman muy en serio las perspectivas de todos los países», desde el primer momento la actual administración manifestó que no invitaría a Maduro, pese a las conversaciones entabladas con su gobierno.

«Entiendo el punto de vista de que la Cumbre debe ser pluralista, sin importar el régimen, pero estamos aquí para hablar y debatir de democracia. Si cubanos, nicaragüenses y venezolanos no tienen voto en su propio país, ¿cómo los vamos a invitar aquí?», reiteró.

Asimismo, aprovechó la ocasión para amenazar con la imposición de más sanciones, si no se dan «pasos concretos a la democracia» en el marco de «un diálogo liderado por venezolanos» o si se producen «retrocesos», aunque no indicó qué acciones específicas podrían incluirse dentro de esta categoría.

(LaIguana.TV)

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