Este lunes 25 de julio la justicia argentina dispuso liberar toda la carga del Boeing 747-300 de la empresa venezolana Emtrasur, avanzando así en el proceso judicial que se abrió contra la tripulación, en parte venezolana y en parte iraní, que aterrizó hace 45 días en suelo argentino. 

Recordemos que las entidades a cargo de la aviación civil de Argentina, Uruguay y Paraguay pusieron en peligro la seguridad aérea y la integridad física de la tripulación al negar acceso al combustible y al espacio aéreo.

Así las cosas, el juez federal de Lomas de Zamora concluyó que no hay sospechas de terrorismo internacional, luego de que la fiscalía argentina imputara al piloto del avión retenido en Ezeiza, Gholamreza Ghasemi, y pidiera investigar al resto de los tripulantes por posibles actos de terrorismo.

“Con el avance de las tareas investigativas llevadas aquí adelante, surgieron varios rastros que imponen la necesidad de proseguir la investigación respecto de Ghasemi Gholamreza, de toda la tripulación que de él dependía, de la aeronave y de su carga, conforme las obligaciones del Estado Argentino para prevenir y sancionar hechos de terrorismo”, dijo la fiscalía el pasado mes de junio en la corte. 

Y continuó: «Tales circunstancias irregulares llevan a indagar si el verdadero objetivo del arribo de la aeronave a nuestro país fue exclusivamente para transportar mercadería de autopartes, o bien si estuvo fundado en razones diferentes a las alegadas y constituya, eventualmente, un acto de preparación para proveer bienes o dinero que pudieran utilizarse para una actividad de terrorismo, su financiamiento u organización”.

No obstante, durante una entrevista exclusiva para LaIguana.TV, el presidente de la empresa, mayor César Pérez y uno de los integrantes de la tripulación, el gerente de Finanzas de la compañía, Mario Árraga, aclararon que «tal como ocurrió con el barco que traía gasolina a Venezuela, en este caso se está afectando el derecho al libre comercio. Ahora, hay que ver en qué momento político ocurre esto: justo después de que el presidente de Argentina, Alberto Fernández, actúa como vocero de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe  (Celac) en la Cumbre de las Américas y después de la gira del presidente Maduro a seis países del Oriente Medio. Esta jugada fue para torpedear esos logros. Pudieron haberlo hecho antes, cuando Paraguay contrató los servicios de Emtrasur», fustigó entonces Árraga. 

(LaIguana.TV)

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