Un total de tres empresas en Colombia fueron las que intentaron apoderarse de Monómeros, luego de desangrarla y llevarla a la destrucción, dentro de las cuales participaron activamente los pseudogerentes impuestos por los partidos del G4.

Según un trabajo de investigación realizado por el portal La Tabla, la primera empresa es Lionstreet Ventures SA, firma panameña que fue denunciada el 18 de junio de 2021 por el sindicato de Monómeros, pues carece de experiencia (constituida en 2018), nunca tuvo actividad y el contrato a 15 años excede lo establecido en los estatutos. 

Dicha denuncia de los trabajadores señaló principalmente al pseudogerente general, Guillermo Enrique Rodríguez Laprea. El medio de comunicación añade además la participación de Carlos Rodríguez Siso.

La segunda compañía es Nitrofert, mafia de Leopoldo López e Iván Duque con la enigmática Nitron Group LLC (Connecticut), la cual buscaba apoderarse del mercado de fertilizantes aprovechando a Monómeros como plataforma. La relación la manejaba directamente Carmen Elisa Hernández, quien había sido designada «presidenta» de la filial venezolana entre abril de 2019 y septiembre 2021.

«Ella explicó en su renuncia, que estaba en total desacuerdo con la gerencia y apoyaba la intervención de la Supersociedades. Se hace evidente un enfrentamiento contra el Estado colombiano, quien ha brindado apoyo incondicional al gobierno interino», recuerda La Tabla.

Una fuente cercana a Monómeros le informó al medio, que Hernández renunció porque sus compañeros de la «junta directiva» decidieron hacerle frente a la medida de intervención del gobierno colombiano a través de Supersociedades. Mientras que ella «recomendaba seguir sin chistar la resolución».

Además, la firma Nitron, añade La Tabla, fue investigada en Argentina por su participación en la Zona Franca de Villa Constitución y ha tenido varios cambios de sedes y denominaciones, todas en paraísos fiscales como: Florida, Panamá, Islas Vírgenes y Luxemburgo.

Finalmente, la tercera empresa es la Alianza Acepalma, constituida entre el Grupo Daabon y los cultivadores de palma aceitera (liderados por la derecha política encabezada por Álvaro Uribe Vélez). Esta compañía, revela el medio, más que un emporio empresarial es un grupo político de la ultraderecha en el Magdalena. Inclusive, aportó $30 millones de pesos en 2018 para impulsar a Iván Duque a la presidencia.

Según el portal, el grupo Daboon es el más poderoso de las tres empresas que estaban en pugna, en términos económicos y políticos, por lo que no podía permitirse una parada de Monómeros. Su principal actividad es la producción de banano orgánico y todos sus insumos provienen de la petroquímica venezolana.

Durante el Gobierno de Uribe (2009-2012) recibió poco más de 2 mil millones de pesos en subsidios y créditos del plan Agro Ingreso Seguro (AIS). De acuerdo con La Tabla, «este programa destapó un mega escándalo de corrupción porque, según la justicia colombiana, los latifundistas fraccionaron grandes extensiones de tierras para obtener de manera fraudulenta los recursos públicos».

(LaIguana.TV)

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