La estatal petrolera colombiana Ecopetrol informó que se encuentra analizando las alternativas presentadas por su par venezolana Petróleos de Venezuela S.A. para el suministro de gas natural, a partir de diciembre de 2024, a través del gasoducto binacional Antonio Ricaurte, que conecta a Puerto Ballena (La Guajira) con el lago de Maracaibo (Zulia).

Este anuncio ocurre después de que los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Venezuela, Nicolás Maduro, se reunieran el pasado sábado en Caracas para abordar varios temas, como el ambicioso proyecto de integración energética binacional.

El mandatario colombiano adelantó que bajo esta iniciativa podría transmitirse energía eléctrica desde el norte de Colombia a los estados venezolanos Zulia y Táchira, ambos fronterizos. Del mismo modo, se enviaría desde Venezuela materias primas para hacer más barata la gasolina colombiana y gas.

A la espera del levantamiento de las sanciones

En el texto de Ecopetrol se recuerda que desde 2007, durante el gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez, se suscribió un contrato en PDVSA, que estará vigente hasta el 30 de noviembre de 2027.

En él se establecen operaciones de compraventa y transporte de gas a través del gasoducto binacional Antonio Ricaurte, que «permitió la exportación de gas a Venezuela y en la actualidad se encuentra en periodo de estabilización de equipos, para permitir los flujos de gas hacia Colombia».

Sin embargo, debido a las medidas coercitivas unilaterales impuestas por EE.UU. a la industria petrolera venezolana, desde 2017 están prohibidas las transacciones con PDVSA.

En noviembre de 2022, en el primer trimestre de Petro en la presidencia, Ecopetrol pidió a la Oficina de Control de Activos Extranjeros de los EE.UU. (OFAC, por sus siglas en inglés) que autorizara el adelanto de negociaciones con la petrolera venezolana «en materia de hidrocarburos».

La espera se mantuvo hasta el pasado 18 de octubre cuando el Departamento del Tesoro de los EE.UU. anunció que suspendía un grupo de «sanciones selectas», producto de los Acuerdos firmados la víspera en Barbados por el Gobierno venezolano y un sector de la oposición agrupado en la Plataforma Unitaria.

Con esta flexibilización de un grupo de sanciones, durante seis meses se podrán realizar «transacciones relacionadas con la producción, extracción, venta y exportación de petróleo o gas desde Venezuela, así como el suministro de bienes y servicios relacionados», dice el texto de Ecopetrol.

Estatus de Ecopetrol

La empresa petrolera informó que «como resultado de los balances de oferta-demanda de gas» se ha importado este compuesto, a través de la terminal de regasificación de Cartagena.

Entre octubre y lo que va de noviembre se ha importado el 17 % de la demanda nacional. Del mismo modo, Ecopetrol busca desarrollar y acelerar los proyectos costa afuera con Shell, OXY y Petrobras, para garantizar el suministro interno de gas a mediano y largo plazo.

Ante la necesidad de importación de gas para años venideros, la Junta Directiva de la estatal colombiana pidió a la administración «evaluar de manera ágil» las distintas alternativas para asegurar «las cantidades y tiempos requeridos, dentro del marco legal y las limitaciones existentes», dice el escrito.

La radiografía energética de Colombia

El ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, ofreció más detalles sobre esta propuesta de integración energética binacional, que estuvo completamente paralizada durante el mandato de Iván Duque, uno de los impulsores del cerco diplomático contra Venezuela, que rompió relaciones con el país vecino en 2019.

Camacho afirmó que en en la actualidad Ecopetrol importa petróleo liviano de California y del Golfo de México para mezclar con el crudo extraído en Colombia, que es pesado, para «mejorar la calidad de refinación de la gasolina de consumo nacional».

El ministro asevera que «con un precio de combustible más competitivo», avanzan hacia el «cierre del déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles FEPC», que según cifras oficiales corresponde a 21,4 billones de pesos (5,1 millones de dólares) en lo que va de año.

Desde 2014, el país suramericano importa gas, que es «utilizado en grandes cantidades para la producción de energía térmica», dice Camacho.

En 2023, el mercado ofertó unos 183.951 MBTU diarios de gas importado valorado en alrededor 16 dólares por MBTU, lo que es «mucho más costoso que el gas de Venezuela».

«Si logramos precios más competitivos, ello tendrá una reducción importante en los costos de generación de energía térmica para el país», aseveró el titular de Minas y Energía.

El fortalecimiento de la petrolera colombiana con miras a desarrollar la ‘Ruta de la Transición Energética Justa’ tiene como objetivo reforzar el «negocio convencional de la compañía» e incorporar nuevas tecnologías como la solar, eólica, el hidrógeno verde y la geotermia.

Camacho afirma que esa nación, a través de la ‘Ruta de la Transición Energética Justa’, «está consolidándose como un país productor de energía renovable».

Las otras fuentes de energía

Colombia, por su posición geográfica, se propone como centro logístico de transporte de energía para el continente. El país suramericano tiene salida al Caribe, al Pacífico y mantiene fronteras, además de Venezuela, con Panamá, Brasil, Ecuador y Perú.

Con la finalidad de ampliar las «posibilidades de comercio de la energía», el Gobierno se propone «recuperar de inmediato la infraestructura eléctrica en las fronteras con Panamá, Ecuador y Venezuela».

En su exposición, el titular de Minas y Energía recordó su país tiene tres líneas de transmisión en común con el territorio venezolano.

(RT)