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El desgarrador llanto de dos niños, de tres y seis años, alertó a los vecinos del sector Las Parcelas, en Los Puertos de Altagracia del municipio Miranda del estado Zulia la mañana de este martes.

 

Durante varias horas permanecieron junto a los cadáveres de su madre y de su padre, quienes fueron degollados por desalmados, la noche del lunes, dentro de su vivienda. 

 

La escena fue dantesca para los residentes de la zona, cuando ingresaron al rancho. Edguimar Delmira Benavides Sanabria, de 25 años, y su esposo, Braulio Antonio Nava Piña, de 39, habían sido asesinados. Sus niños lloraban y bañados en sangre trataban de despertarlos. Creían que estaban dormidos.

 

Los cuerpos estaban uno al lado del otro. Fueron torturados y presentaron múltiples puñaladas. 

Nava Piña tenía heridas en el pecho y, otras más profunda, en el cuello. Estaba amarrado con mecates y amordazado con un pedazo de tela vieja. 

 

A su esposa la atacaron con la misma arma en la cara y en el estómago, pero la herida mortal fue la que le produjeron en el cuello. Se desangró y murió.

 

El hombre trabajaba como obrero. Sus compañeros de labores extrañaron al empleado responsable que era el primero en llegar al trabajo y fueron a su casa a buscarlo. A las 7:00 de la mañana, junto con los vecinos, fueron  quienes  hallaron  los cuerpos sin vida. 

 

Durante la noche del lunes, cuatro misteriosos sujetos fueron vistos merodeando la casa de los esposos. Los vecinos presumen que tengan algo que ver con la desgarradora muerte. 

 

“Vimos a los tipos caminando por la calle. Su actitud era muy extraña y quisimos llamar a la policía, pero de pronto desaparecieron y nos quedamos tranquilos. No hicimos la llamada”, aseguró un vecino, sin aportar su identidad. 

 

Los esposos tenían varios años viviendo en el humilde rancho. Iban a vender para comprar otro inmueble y mejorar las condiciones de vida de sus cuatro hijos. Los dos que presenciaron el crimen, una tercera niña, de ocho años, que vivía con su abuela, y un varón que apenas había sido engendrado desde hacía cinco meses. 

 

“Elsimar se dedicaba a los cuidados de su hogar y a la atención de sus hijos. Era una mujer tranquila. Todo esto está muy raro”, dijo una vecina. 

 

El dantesco hallazgo movilizó a comisiones del Cpbez. Fueron los encargados de custodiar la escena del crimen. Horas después, los detectives del Cicpc acudieron al lugar y colectaron cada una de las evidencias que los asesinos pudieron haber dejado en el sitio. 

 

Se conoció a través del portal web del TSJ que Nava Piña estuvo preso por agresiones físicas y psicológicas en contra de su pareja. 

 

Fuentes policiales informaron que estuvo preso y estaba bajo régimen de presentación en Lara.

 

(Panorama)

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