Lo que en Chile sería motivo de burlas y rechazo, en Indonesia es visto como algo divino. Se trata del pequeño Muhammad Raihan, que a sus 13 años padece el Síndrome del Hombre Lobo, lo que causa que sus extremidades y cara estén cubiertos por una densa capa de pelo.

 

Lejos de molestarse y sentirse mal, Muhammad rechaza toda clase de ayuda médica porque cree fervientemente que su condición proviene de una bendición divina.

 

En lugar de recibir burlas, muchas personas se acercan para pedirle una bendición. “Ellos piensan que soy un dios o que tengo poderes especiales, pero esta atención está bien porque sé que luzco diferente”, contó a los medios.  

 

(ahoranoticias.cl) 

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