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Transitar por urbanizaciones como La California, Rosal Sur, Canta Claro, Monte Bello, La Trinidad,  en Maracaibo, es terminar en un embotellamiento y una tranca segura para quienes circulan en vehículos. En la avenida 15D de “La California”, desde la calle 45 hasta la 52, hay portones de lado y lado.

 

Algunos portones con indicaciones de seguridad y con el número de permiso emitido por la Oficina Municipal de Planificación Urbana (Ompu); sin embargo, la mayoría no especifica la permisología.

 

La colocación de estos portones tienen opiniones divididas entre los vecinos. Los que están a favor y argumentan que con las enormes rejas se sienten más resguardados y seguros; y otro grupo que asegura que los perjudica porque no tienen libre tránsito ni peatonal y mucho menos vehicular.

 

“Los que manejamos tenemos que sortear esta especie de laberinto para salir de Monte Bello, porque te metes por una calle ruedas dos cuadras y te encuentras un portón. Te regresas y cruzas en otra y te vuelves a conseguir lo mismo”, dijo Leonardo Vega, conductor particular.

 

Sin embargo, vecinas como María Gracia Lugo, residente de La California, enfatizó que más que un capricho, los portones se han vuelto una necesidad. “Aquí a cada rato habían robos y atracos, ya no aguantábamos más, por eso se hizo una reunión con los que vivimos aquí y la mayoría decidió que era conveniente ponerlos”, contó.

 

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Un grupo de vecinos del sector Canta Claro, parroquia Coquivacoa, denunció que el cierre de avenidas perjudica a la comunidad. Los habitantes del sector explicaron que desde hace tres semanas han cerrado unas 10 calles y tienen más en la mira por cerrar. 

 

Aseguraron que quienes promueven el cierre de avenidas no cuentan con la permisología de Ompu. Recalcaron que hay división de opiniones porque un grupo de vecinos se beneficia, pero que la mayoría sale perjudicado porque no pueden acceder al sector y se producen grandes embotellamientos.

 

Luis Meza, residente de la zona, dijo que el descaro es tanto que quienes están asegurados con los portones le dicen a los que están afuera que si quieren acceder a las calles cerradas les venden los controles. “Cada control quieren venderlo por 10 mil bolívares y hay casos donde se tienen que tener hasta cinco controles por lo que se ha convertido en un negocio redondo”.

 

Alma Ayala, una residente de la zona,  indicó que ha ido a la sede del ayuntamiento marabino en varias oportunidades y en todas le han rebotado las denuncias “y que por falta de requisitos”.  

 

“Lo que nos argumentan en la Alcaldía es que tienen que señalar a una persona responsable, y no es una sola, son varios los vecinos que están de acuerdo en cerrar”, contó.

 

Ya varias urbanizaciones, conjuntos residenciales, calles ciegas y calles pequeñas han utilizado esta estrategia para sentirse más seguros; sin embargo, esto debe cumplir toda una serie de requisitos y permisos que son emitidos por Ompu.

 

“El llamado es para la Alcaldía de Maracaibo y autoridades competentes para que vayan hasta nuestras urbanizaciones y nos ayuden a  buscar una solución que beneficie a todos y no a un grupo”, señaló Ayala.

 

Los conductores lo que esgrimen es que Ompu ha otorgado permisología a “todo el mundo”, sin percatarse que están afectando el libre tránsito vehicular.

 

En estos espacios, los residentes han impuesto normas internas para ingresar y para usar estos espacios. Por ejemplo, los camiones de carga pesada y de los servicios como el aseo urbano y los cisternas de agua potable tienen un portón exclusivo. 

 

(Panorama)

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