El cuadro «Tête d’Arlequin» (Cabeza de Arlequín), del pintor Pablo Picasso, fue hallado este domingo en Rumania, tras seis años de haber sido robado del museo Kunsthal de Róterdam, Holanda.

 

La obra es una de las siete que fueron usurpadas en 2012, en un atraco cuantificado en millones de euros, que tardó tres minutos en ejecutarse y que fue catalogado por la opinión pública como el «robo del siglo».

 

Pese a que los criminales habían sido capturados y juzgados en 2013, las piezas -entre las que se encuentran pinturas de Claude Monet, Paul Gauguin o Henri Matisse- nunca aparecieron, por lo que expertos estimaban que habían sido quemadas para destruir las evidencias. El hallazgo resurge las esperanzas de que los otros cuadros puedan ser encontrados.

 

La aparición

 

Fiscales informaron que un grupo de «ciudadanos holandeses llegaron a la Embajada de Holanda en Bucarest (capital de Rumania) con el cuadro, afirmando que lo habían hallado en el condado del sureste rumano». Por ahora, persisten las pesquisas para comprobar que la obra es auténtica.

 

El resto de las pinturas robadas en 2012 y que aún no aparecen son:

 

– La Liseuse en Blanc et Jaune (Mujer leyendo en blanco y amarillo) de Henri Matisse.

 

– Waterloo Bridge, London (Puente de Waterloo, Londres) y Charing Cross Bridge, London (Charing cruzando el puente, Londres) de Claude Monet.

 

– Femme devant une fenêtre ouverte (Mujer delante de una ventana abierta) de Paul Gauguin.

 

– Autoportrait («Autorretrato») de Meijer De Haan.

 

– Woman with Eyes Closed («Mujer con los ojos cerrados») de Lucian Freud.

 

(teleSUR)

 

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