#LoÚltimo
EN FOTOS: La crónica de la “tetica” de leche, azúcar y otros productos que venden buhoneros
Enero 17, 2017
La Iguana Google Plus

cuadro-give.jpg

En los alrededores de Parque Carabobo, la gente camina rápido pero en las aceras alguno que otro buhonero con su manta en el piso entorpece el tránsito y produce breves amontonamientos que son aprovechados para la oferta de la mercancía. En un guacal de madera volteado y usado como mesa-mostrador unas bolsitas plásticas transparentes ponen en evidencia colores y texturas antes vistos, en medio del ¨bululú¨ alguien pregunta – ¿cuánto está la tetica de arroz?- , – 800 bolos- contesta una señora sentada en el piso, acomodando las otras teticas que contienen leche, azúcar y hasta avena.

 

Por la avenida Baralt, a la altura de Quinta Crespo el ruido y la muchedumbre siempre ha caracterizado la jornada laboral, tal vez eso es lo poco que se mantiene igual en uno de los principales mercados caraqueños. Las cuadras desde la avenida Lecuna hasta la entrada a la autopista se han transformado en un mercado ambulante, donde se ofrece todo tipo de cosas. Desde ropa y zapatos usados, cargadores hasta veneno para ratas, vegetales y por supuesto: las teticas.

 

Ahí las teticas de café se ofrecen en Bs. 800, y las de aceite en Bs. 1000.  Los rubros comerciados a través de esta fantástica y peculiar medida son precisamente de los más importantes de la cesta básica, y claro, los más caros y difíciles de conseguir.

 

Pero ¿cuál es la cantidad precisa que contiene una ¨tetica¨? ¿Serán iguales la teticas de la av. Lecuna, de la Candelaria y de la Baralt? ¿Cuantos mililitros tiene una tetica de aceite?.

 

No es ninguna novedad que el fenómeno del bachaqueo ha emergido como una actividad comercial que sostiene el consumo de una parte de la población venezolana. Evaluar la estructura de este mercado, no tan marginal ni ilegal, es adentrarnos en la lógica de una economía distorsionada.

 

Sin embargo este nuevo tipo de ¨bachaqueo¨ al menudeo es todavía mas reciente. Los puesticos en las aceras de casi todas las calles del centro y el oeste de Caracas se han convertido en una nueva forma de mercado cotidiano.

 

¿Quiénes compran? Trabajadores. Pensionados. Amas de casa.  1 kg. de azúcar en la entrada del mercado de Quinta Crespo cuesta Bs. 4500.  Por Bs. 1000 se puede adquirir una tetica de azúcar que supone unos escasos 150 gramos.  Sin embargo, resulta más amable para el bolsillo comprar justo para endulzar el café, a través de esas téticas  y que además se adquieren de forma más accesible.

 

También se venden sobrecitos de champú.

 

¿Para qué?  Para consumir por día o por ración. La tetica de café rinde 3 tacitas bien cargaditas. 4 si se hacen guayoyos aguaditos. La tetica de arroz, un tanto caprichoso, apenas rinde para dos porciones pequeñas, se sabe que el muy condenado se suele pegar en el fondo de la olla.

 

¿Quiénes venden? Hombres y mujeres sin trabajo formal, muchos jovencitos también son las caras constantes del otro lado del ¨mostrador¨ en este mini comercio de la miseria ambulante.

 

¿Por qué? La pulverización del poder adquisitivo que relega al salario mínimo (incluyendo el aumento actual) a uno de los más bajos de todo el continente. Los Bs. 104.358 que incluyen los bonos de alimentación representan 31.6 dolares, al valor del mercado negro, que es con lo suele cotizarse el precio de los productos bachaqueados (o incluso más). Según el CENDAS, (Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros) se necesitarían 17 salarios mínimos para cubrir la canasta básica alimentaria (1)

 

En un abasto cerca de Nuevo Circo ya era mediodía, varias personas esperan ser atendidas en la pequeña carnicería que esta en el interior. Una señora pide 3 ¨bistecks pequeños¨ -Uno pa´mi nieto, uno para mi esposo y otro para mi- explica murmurando, como tachando una lista de mercado mental. El carnicero pica y pesa, y alerta enseguida que son Bs. 3500.  La señora pide de inmediato que retiren un bisteck.   “Bueno ahí veo como lo rindo, al menos nos damos el lujo de comer carne hoy”, arrojó con un tono resignadamente optimista. Afuerita del abasto aguardan las teticas, esas porciones acompañantes de este menú de sobrevivencia.

 

Por: Andrea Pacheco

 

(Aporrea)

sustento-6.jpg

sustento-4.jpg

sustento-3.jpg

sustento-2.jpg