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Recientemente, mediante su cuenta en la red social Facebook, el usuario Leonardo Antonio Moreno Bailey denunció haber sido víctima de trato discriminatorio, debido a su color oscuro de piel, cuando se encontraba en el bar-lounge «Sawu», ubicado en la urbanización Las Mercedes, en el municipio Baruta, del estado Miranda. Según su testimonio, dos guardias de seguridad «más negros que él», habrían puesto una serie de peros y de trabas para que este ciudadano pudiera permanecer en el referido local.

 

«Anoche estaba tocando en un local de Las Mercedes y de ahí me fui a Sawu, en contra de mi voluntad, porque sé que en este sitio desde hace muchos años no dejan entrar negros. El problema es que todo el mundo cree que es mentira», afirma el joven, quien, además de cantante, es profesor de música en distintos colegios privados de Caracas. A la discoteca en cuestión, indica, lo habría convencido de ir un amigo suyo que no creía en la historia del racismo, y que aseveraba conocer al dueño. A Moreno, aunque en principio «lo rebotaron», luego de un rato lo dejaron ingresar.

 

Al amigo en cuestión, horas después, lo llamó su mujer y decidió retirarse. Moreno optó entonces por continuar en el sitio. Los guardias de seguridad, al darse cuenta de esto, le solicitaron al muchacho que también se fuera. «Llévate al chamo con quien pasaste, él no se puede quedar aquí», le exigieron al acompañante del joven músico. El amigo, cuenta la víctima, «se puso muy nervioso» y le pidió que acatara las órdenes de los empleados y que «no le hiciera pasar un mal rato».

 

«No tengo nada que demostrarle a nadie, no soy malandro, ni hijo de un político arrecho o de un militar de alto rango. Soy un pobre güevón que no puede acabar con el racismo del mundo en un local equis y estúpido de una localidad en Caracas, por lo que le ahorré a mi amigo el mal rato y me fui en paz a mi casa», expresa Moreno en su post.

 

En ese tipo de sitios, precisó, «no se está haciendo nada bueno, se alimenta el inculto, se destruye la idiosincrasia y se enaltecen las peores acciones de los humanos». «El que crea que no existe el racismo en Venezuela, mándenlo pa’ mi muro», concluye.

 

«Sawu», cabe destacar, es propiedad del empresario Vladimir Morovic. Este individuo es dueño además de locales como «Versus» (ubicado en El Rosal), «Seven» (con instalaciones en Macaracuay, Valencia y Maracay) y «VogaBar» (ubicado en Las Mercedes).

 

El local en cuestión, por cierto, fue sancionado con cierre indefinido en 2005, debido a las constantes denuncias de discriminación, por el entonces Instituto para la Defensa y Educación del Consumidor y del Usuario (Indecu). La medida se fundamentó en el artículo 21, numeral 1, de la Constitución Nacional, referente a la igualdad de las personas y a la no discriminación.

 

(LaIguana.TV)

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