Luego de la aparición de WikiLeaks en el panorama informativo, el poder político del mundo sintió la amenaza de hallarse descubierto ante las agresiones e injusticias cometidas contra pueblos y gobiernos en nombre de «la paz», «contra el terrorismo», «contra las drogas», entre tantas otras falsas banderas.

 

El fundador de este portal, Julian Assange, logró sortear los designios de quienes mueven al mundo como marioneta con su máxima de «corregir el desequilibrio del poder», y esto le costó muy caro. La vida de Assange, el periodista y activista, corre peligro, no solo por la libertad que le fue arrebatada, sino también por las amenazas que el terreno moral le persiguen.

 

«La verdad tiene la misma connotación que la historia, la escribe y la dice quien puede, no necesariamente quien quiera, así tenga o no razones para asegurar que su verdad es verdad», asegura la periodista María Alejandra Aguirre en este análisis de La Pupila para La Iguana TV.

 

(LaIguana.TV)

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